El gobierno de Donald Trump ordenó la suspensión de vuelos comerciales y de carga desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La medida surge en represalia a las decisiones del gobierno mexicano que redujeron operaciones en el AICM y obligaron a las aerolíneas de carga a trasladarse al AIFA.

El reclamo de EE. UU.: México limita la competencia aérea
El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) emitió una orden en la que acusa a México de afectar la libre competencia y los derechos de tráfico aéreo. Según el documento 2025-7-11, el gobierno estadounidense decidió bloquear cualquier aumento o solicitud de vuelos entre México y Estados Unidos, al considerar que las políticas aplicadas en los últimos años perjudican a las aerolíneas estadounidenses.
“El Departamento desaprueba todos los horarios propuestos [...] entre Santa Lucía (NLU) o la Ciudad de México (MEX) y cualquier punto en Estados Unidos, hasta nuevo aviso”, indica la resolución obtenida por El Financiero.
Con esta decisión, los vuelos existentes quedarán cancelados y no se autorizarán nuevas rutas hasta que México revierta las restricciones impuestas a los aeropuertos capitalinos.
Rutas canceladas desde el AICM y AIFA hacia Estados Unidos
Las aerolíneas Viva Aerobus y Aeroméxico resultaron directamente afectadas. Ambas empresas confirmaron la suspensión temporal de vuelos a varias ciudades estadounidenses.
Viva Aerobus
Desde el AICM y el AIFA, los vuelos cancelados incluyen destinos como:
Austin (AUS)
Nueva York (JFK)
Chicago (ORD)
Dallas/Ft. Worth (DFW)
Denver (DEN)
Houston (IAH)
Los Ángeles (LAX)
Miami (MIA)
Orlando (MCO)

Aeroméxico
En el caso de Aeroméxico, las rutas canceladas desde el AIFA comprenden:
Houston
McAllen
Puerto Rico

Hasta el momento, las aerolíneas se mantienen a la espera de un pronunciamiento oficial de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) sobre posibles negociaciones bilaterales.
El origen del conflicto aéreo México-EE. UU.
El reclamo estadounidense tiene su raíz en las decisiones adoptadas desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien impulsó el fortalecimiento del AIFA y limitó la saturación del AICM, reduciendo de 61 a 44 operaciones por hora.
Además, México ordenó el traslado de todos los vuelos de carga al AIFA, lo que generó inconformidad entre las compañías estadounidenses que operaban cómodamente en el aeropuerto capitalino.
El DOT sostiene que, como resultado, las aerolíneas de EE. UU. no han podido ejercer plenamente sus derechos de tráfico desde hace tres años y que la situación podría prolongarse hasta el verano de 2026, lo que motivó la respuesta actual.
Consecuencias para pasajeros y aerolíneas
Los pasajeros con vuelos programados hacia Estados Unidos deberán verificar directamente con sus aerolíneas el estatus de sus itinerarios. En algunos casos, las empresas podrían ofrecer reembolsos o reprogramaciones hacia otros aeropuertos.
En el ámbito empresarial, la medida afecta a miles de viajeros frecuentes, empresas logísticas y operadores turísticos que dependen de la conectividad aérea entre ambos países. Analistas prevén que, si no se alcanza un acuerdo pronto, México podría enfrentar pérdidas significativas en su conectividad internacional.

Con información de El Financiero
*BC














