Estados Unidos y China alcanzaron un marco preliminar de acuerdo comercial para evitar la imposición de nuevos aranceles del 100% sobre productos chinos, confirmó el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, tras negociaciones en Kuala Lumpur, Malasia.
El entendimiento se logró luego de dos días de conversaciones entre Bessent, el representante comercial estadounidense Jamieson Greer y los altos funcionarios chinos He Lifeng y Li Chenggang, en el marco de la cumbre de la ASEAN.
“Creo que tenemos un marco muy exitoso para que los líderes lo discutan el jueves”, declaró Bessent, refiriéndose a la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping prevista en Corea del Sur.

Objetivo del acuerdo: suspender aranceles y controles de exportación
El acuerdo busca evitar la entrada en vigor de un paquete de aranceles del 100%, que Trump había amenazado a partir del 1 de noviembre, como represalia si China avanzaba en restricciones a la exportación de tierras raras, elementos esenciales para la industria electrónica, autos eléctricos y militar.
Bessent adelantó que el marco preliminar incluye prórrogas o aplazamientos sobre los controles de exportación y los aranceles planeados, dejando espacio para negociar otros puntos de interés en la cumbre bilateral.

Impacto en México: riesgos y oportunidades
Expertos señalan que el efecto del acuerdo en México dependerá de los términos finales:
Kenneth Smith, exnegociador del T-MEC, advirtió que una reducción de aranceles entre EU y China podría restar competitividad a México, especialmente en sectores de manufactura de exportación, donde México ha ganado terreno debido a tensiones previas entre ambas potencias.
Smith subrayó la importancia de que México negocie exclusiones de futuros aranceles de la Sección 232 para proteger su posición estratégica.
Por otro lado, Francisco J. Peña-Valdés, secretario general de la Asociación de Empresarios Mexicanos, resaltó efectos positivos a corto plazo:
Reducción de volatilidad en los mercados globales.
Mejora en las condiciones para inversión extranjera directa y nearshoring.
Beneficio indirecto para México como socio manufacturero confiable de Estados Unidos.
Peña-Valdés advirtió que si el marco regulatorio internacional se consolida en 2026, China podría recuperar participación en sectores donde México ha ganado ventaja, aunque por ahora el entendimiento preliminar genera esperanza de estabilidad comercial.
Con información de El Financiero
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