"Si la gente quiere dejar de ver a las narcolanchas explotar, que dejen de enviar droga a Estados Unidos", declaró el secretario de Estado y asesor de seguridad nacional, Marco Rubio, tras los recientes ataques estadounidenses en el Pacífico.
Desde el 2 de septiembre, las operaciones militares de EE.UU. se han centrado en interceptar embarcaciones presuntamente cargadas de estupefacientes, mayormente en el Caribe, dejando un saldo de 57 muertos. El más reciente, ocurrido el martes 28 de octubre, tuvo como objetivo cuatro lanchas, donde fallecieron 14 personas, según el Departamento de Defensa de EE.UU.
El presidente Donald Trump y su administración justifican los ataques como parte de la lucha contra carteles catalogados como “organizaciones terroristas”, a los que consideran involucrados en un conflicto armado. Sin embargo, expertos de Naciones Unidas cuestionan la legalidad de estas operaciones, calificándolas como “ejecuciones extrajudiciales”.

Controversias sobre las rutas de tráfico y drogas en EE.UU.
Analistas destacan que la droga más letal en EE.UU., el fentanilo, se produce principalmente en México, lo que plantea dudas sobre la efectividad de los ataques en el Caribe. Además, la mayoría de las incautaciones de cocaína en la región representan un porcentaje relativamente pequeño del total que llega a Estados Unidos.
Según la UNODC, la cocaína se produce principalmente en Colombia, Perú y Bolivia y suele transportarse a través de rutas indirectas: cruzando fronteras hacia países como Ecuador o Venezuela, y luego por embarcaciones hasta Centroamérica o México, para finalmente ingresar a EE.UU. por tierra.
Estudios recientes señalan que aproximadamente el 74% de la cocaína hacia EE.UU. pasa por el Pacífico, mientras que solo el 16% transita por el Caribe Occidental, donde EE.UU. concentra la mayoría de sus ataques a narcolanchas.

El papel del Caribe y el “efecto vejiga”
Aunque el Caribe ya no es la ruta principal de tráfico como en los años 80, su relevancia persiste. Países insulares como República Dominicana, Puerto Rico, Trinidad y Tobago y Curazao continúan siendo puntos estratégicos para el narcotráfico hacia EE.UU. y Europa.
Expertos denominan esto el “efecto vejiga”, donde la presión en una zona del tráfico de drogas provoca su desplazamiento hacia otras rutas, revitalizando la región ante mayor producción y consumo.

Fentanilo y la epidemia de sobredosis en EE.UU.
El fentanilo, opioide sintético responsable de aproximadamente 48.400 muertes por sobredosis en 2024, se produce casi en su totalidad en México con precursores importados de Asia. A diferencia de la cocaína, no viaja por las rutas marítimas atacadas por EE.UU.
Expertos cuestionan las afirmaciones de Trump sobre la incautación de fentanilo en embarcaciones del Caribe, señalando la falta de evidencia pública que respalde la información.

¿Lucha antidrogas o cambio de régimen?
Analistas sugieren que los ataques podrían tener objetivos políticos, incluyendo presión sobre el gobierno de Venezuela y su presidente Nicolás Maduro, acusado por EE.UU. de vínculos con el Cartel de los Soles. Además, las tensiones con Colombia se incrementan, con sanciones impuestas al presidente Gustavo Petro por supuesta relación con narcotráfico.
Trump ha desplegado ocho buques de guerra, un submarino nuclear y aviones de combate en el Caribe, y autorizó a la CIA para realizar operaciones encubiertas en Venezuela, reforzando la hipótesis de que los ataques buscan presión geopolítica más que combatir directamente la droga.

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