"Hoy ha sido un día histórico. El pueblo argentino dejó atrás la decadencia y optó por el progreso. Hoy pasamos el punto bisagra. Hoy comienza la construcción de la Argentina grande". Estas fueron las primeras palabras de Javier Milei desde su búnker electoral, tras obtener un fuerte apoyo en las elecciones nacionales de medio término.
Después de meses de inquietud —con una derrota en los comicios legislativos de la provincia de Buenos Aires el 7 de septiembre, escándalos de corrupción y una crisis económica por la que debió ser asistido por Donald Trump— el líder libertario pudo festejar este domingo en Argentina.
Con un ausentismo electoral superior al de las dos últimas votaciones de 2023 y 2021, los argentinos renovaron la mitad de la Cámara de Diputados (127 legisladores) y un tercio de la Cámara Alta (24 senadores), pero, fundamentalmente, brindaron un fuerte espaldarazo al presidente libertario.
Con el 91% de los votos escrutados, La Libertad Avanza, el partido de gobierno, alcanzó el 40,84% de los sufragios, con triunfos resonantes en la ciudad de Buenos Aires y las provincias de Córdoba y Santa Fe. No obstante, la gran sorpresa fue cómo redujo la diferencia en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país, donde hace menos de dos meses había perdido por casi 14 puntos con el peronismo y en esta elección lo venció por menos de un punto.
"La noche de hoy hemos conocido resultados muy ajustados con una mínima de 0.5 en nuestra contra. Pudimos renovar 15 diputados y uno más", declaró el gobernador bonaerense peronista, Axel Kicillof. El peronismo, unido bajo el lema de Fuerza Patria, se posicionó segundo a nivel nacional con un porcentaje del 31,62%. La tercera fuerza, con 7,13% de los votos, fue la alianza Provincias Unidas, un bloque de seis gobernadores que buscaba establecerse en el centro del escenario político.














