En los últimos meses, la caminata japonesa se ha convertido en una tendencia de bienestar gracias a su sencillez y efectividad. Este método, desarrollado en la Universidad Shinshu de Matsumoto por el profesor Hiroshi Nose y la investigadora Shizue Masuki, combina respiración, postura y ritmo para generar grandes beneficios físicos y mentales.
A diferencia de la caminata tradicional, esta técnica —conocida también como Interval Walking Training— se basa en alternar períodos de alta y baja intensidad, lo que la hace más efectiva para fortalecer el corazón, mejorar la circulación y aumentar la quema de calorías.
Cómo practicar la caminata japonesa paso a paso
Para comenzar, realiza un calentamiento de tres a cinco minutos. Luego, camina durante tres minutos a paso rápido, casi al límite de quedarte sin aliento pero sin perder la capacidad de hablar. Después, reduce el ritmo por otros tres minutos para recuperar la respiración.

Este ciclo se repite hasta completar 30 minutos. Finalmente, dedica tres minutos a una caminata suave para enfriar el cuerpo. Practicarlo al menos cuatro veces por semana ofrece resultados visibles en pocas semanas.
Usar un reloj inteligente puede ayudarte a medir tu progreso, ya que el ritmo cardiaco sube y baja según la intensidad de los pasos. Este control permite ajustar el entrenamiento y ver tu avance en tiempo real.
¿Qué sucede si practicas 30 minutos diarios de caminata japonesa?
Los estudios han demostrado que practicar caminata japonesa durante 30 minutos al día regula la presión arterial, reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares y fortalece el sistema inmunológico. Además, mejora la calidad del sueño y aumenta la resistencia física.
El IMSS señala que caminar a paso rápido durante media hora equivale a 3,000 o 4,000 pasos, con un gasto aproximado de 150 calorías. Pero este método va más allá, ya que al intercalar ritmos se duplica el efecto metabólico y ayuda a cumplir el objetivo de los 10,000 pasos diarios recomendados para mantener una vida activa.
Beneficios mentales y emocionales de la caminata japonesa
La caminata japonesa no solo fortalece el cuerpo, también mejora el bienestar emocional. Al requerir concentración en la respiración, favorece la atención plena y reduce los niveles de estrés y ansiedad, de forma similar al mindfulness.
Este ejercicio libera endorfinas, lo que genera sensación de bienestar, energía y motivación. Además, estimula el flujo sanguíneo cerebral, fortaleciendo la memoria, la atención y la claridad mental.
Practicarla de manera constante mejora el descanso nocturno, combate el agotamiento digital y promueve una actitud más positiva frente al día a día.
Con información de glamour
*ARD














