Durante décadas, los huevos han estado en el centro de la controversia nutricional. Catalogados como un alimento riesgoso para el corazón debido a su relación con el colesterol, fueron relegados de muchas dietas. Sin embargo, un reciente estudio presentado en la Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología y difundido por Women’s Health desafía estas ideas, mostrando evidencia sólida que cuestiona las recomendaciones tradicionales.
Los investigadores plantearon la pregunta clave: ¿pueden los huevos formar parte de una dieta saludable sin afectar negativamente los niveles de colesterol?
El estudio que cambia la perspectiva
El análisis incluyó a 140 participantes con riesgo cardiovascular elevado o enfermedades cardíacas diagnosticadas. Se dividieron en dos grupos: uno consumió al menos 12 huevos fortificados por semana y otro menos de dos. Tras cuatro meses de seguimiento, los resultados fueron reveladores: no hubo diferencias significativas en los niveles de colesterol entre ambos grupos.
Más aún, en adultos mayores de 65 años y personas con diabetes tipo 2, se observó un aumento del colesterol HDL (“bueno”) y una reducción del LDL (“malo”). Esto contradice la creencia de que un mayor consumo de huevos eleva directamente el riesgo cardiovascular.
Opiniones de expertos sobre el consumo de huevos
La nutricionista Melissa Prest, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética, advierte que la respuesta al colesterol alimentario puede variar. Algunas personas son más sensibles y pueden experimentar incrementos en el LDL con un consumo elevado. No obstante, destaca que el efecto depende en gran medida de los acompañamientos.
Por ejemplo:
El impacto negativo aumenta cuando los huevos se combinan con grasas saturadas, como tocino o queso.
Por el contrario, al acompañarse con frutas, cereales integrales o verduras, su efecto en el colesterol es mínimo.
La dietista Keri Gans refuerza la idea de que las grasas saturadas influyen más en el colesterol sanguíneo que el propio colesterol presente en los huevos.
¿Cuántos huevos consumir al día?
De acuerdo con Gans, uno o dos huevos diarios pueden formar parte de una dieta equilibrada. Prest sugiere que quienes busquen reducir riesgos opten por un huevo entero o dos claras.
La forma de preparación también resulta determinante: hervidos, revueltos con vegetales o al horno son más saludables que fritos con mantequilla o acompañados de embutidos.
Dietas para la salud cardiovascular
El estudio también subraya que ningún alimento por sí solo define la salud del corazón. Para un equilibrio nutricional, Women’s Health recomienda:
Dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, granos integrales y grasas saludables.
Dieta DASH, que ayuda a reducir la presión arterial y mejorar el perfil de colesterol.
Planes alimenticios basados en proteínas vegetales, con bajo consumo de grasas saturadas.
Más allá de los huevos: factores clave para el corazón
Los expertos recalcan que además de la alimentación, el cuidado cardiovascular depende de:
Mantener un peso saludable.
Evitar el tabaquismo.
Realizar actividad física regularmente.
Limitar el consumo de alcohol.
Conclusión
El nuevo estudio ofrece una visión más flexible y realista sobre el consumo de huevos. Incorporados con moderación y dentro de un plan de alimentación balanceado, los huevos no representan un riesgo cardiovascular significativo. Al contrario, pueden ser aliados del corazón si se eligen preparaciones saludables y se acompañan con alimentos nutritivos.
Con información de Infobae
*ARD














