El término workaholic, o adicto al trabajo, describe a personas que dedican de manera excesiva su tiempo y energía a las tareas laborales, descuidando otras áreas de su vida. De acuerdo con un análisis publicado en la revista Salud de los Trabajadores, este patrón se asocia con estrés, ansiedad, aislamiento social y problemas de salud física y emocional.
Causas de la adicción al trabajo
Expertos señalan que la autoexigencia es un factor clave. La psicóloga Kathia Ogaz explica que muchas personas sienten miedo a perder su empleo, estatus o competitividad. Este temor genera una cultura de disponibilidad permanente.
A su vez, Edgar Polanco, especialista en salud laboral, advierte que las empresas deben fomentar políticas de desconexión con horarios claros y límites para los mandos medios y superiores, quienes son más propensos a esta sobrecarga.
Un estudio de OCC Mundial reveló que 45% de los trabajadores solo toma vacaciones si la carga laboral lo permite, mientras que el 13% no descansa en absoluto. Incluso cuando sí se toman, 7 de cada 10 empleados permanecen conectados al trabajo, lo que reduce los beneficios físicos y emocionales del descanso.
El especialista Enrique Castañeda Aguilera identifica cuatro criterios para diagnosticar al workaholic:
Actitud laboral obsesiva.
Dedicar demasiado tiempo y esfuerzo al trabajo.
Compulsión a continuar trabajando.
Falta de interés en actividades de ocio, familia o amistades.
Además, este perfil suele negar el problema, justificando su exceso de trabajo como compromiso con la organización.
Señales de alerta en un workaholic
Algunos indicadores psicosociales frecuentes son:
Manipulación de la información.
Alta necesidad de control.
Escasa comunicación interpersonal.
Trabajo en fines de semana, vacaciones o estando enfermo.
Presentismo laboral (ir a trabajar sin estar en condiciones).
Bajo rendimiento a mediano y largo plazo.
Problemas familiares o divorcios.
La adicción al trabajo impacta tanto en la salud del empleado como en la productividad de la empresa. El trabajador puede desarrollar ansiedad, aislamiento y agotamiento; mientras que las organizaciones enfrentan conflictos internos y reducción de la eficiencia.
Un cambio necesario en la cultura laboral
Expertos coinciden en que se requiere un cambio estructural en las empresas. Fomentar el derecho a la desconexión y respetar los horarios de descanso son pasos fundamentales para reducir este fenómeno. Promover un equilibrio entre vida laboral y personal genera no solo bienestar individual, sino también organizaciones más sanas y productivas.
*ARD














