En plena revisión del tratado comercial de los países de América del Norte, la industria automotriz instalada en México vive el momento de mayor tensión de los últimos años.
“Registra impactos negativos por los aranceles que EU le impuso bajo la sección 232 y una profunda incertidumbre frente al inicio de la revisión del T-MEC. Además de la intensa competencia y los cambios en la producción e innovación internacional”, explicó el periodista Marco A Mares en su columna del martes pasado de El Economista.
El caso más reciente que afectó al sector fue el anuncio de Toyota, que trasladará gradualmente, en un plazo de cuatro años, la producción de su camioneta Tacoma de Tijuana a San Antonio Texas, en donde invertirá 3 mil 600 millones de dólares.
La noticia es parte de un proceso que se registra desde hace varios años, en el que la industria automotriz mexicana perdió fuerza.
“Ha perdido impulso en producción, exportaciones, y atracción de inversiones. Vive momentos difíciles, por el cambio de rumbo de la industria a nivel mundial, con el predominio de Asia –China en particular–, y el cambio de paradigma que avanza más rápidamente hacia la electromovilidad”, explicó.
En la década de 2010 a 2020, con números de producción cercanos a los 5 millones de autos. México ocupó el 4º o 5º lugar mundial. Superó a países como Alemania, Corea del Sur o Brasil en algunos periodos. Al cierre del 2025 retrocedió al séptimo lugar, con caídas moderadas en producción y exportaciones y menos inversiones llegaron al país.
Con un descenso en su producción de 2.6%, se rezagó y quedó detrás de China, Estados Unidos, Japón, India, Corea del Sur y Alemania.
“Las exportaciones a su principal mercado: EU, al que envía alrededor del 80 por ciento, han registrado reducciones de alrededor del 5% interanual en autos, en periodos afectados por aranceles”, agregó.
El nearshoring o relocalización, atrajo anuncios millonarios hacia plantas de BMW, Audi y otras, pero la incertidumbre del T-MEC y los aranceles unilaterales de EU, han frenado o pospuesto nuevos proyectos significativos desde 2025.
En la revisión del T-MEC, la expectativa es que el gobierno mexicano logre eliminar o por lo menos reducir los aranceles al sector automotriz, lo que será difícil.
La transición a vehículos eléctricos, requiere fuerte capital en baterías, Inteligencia Artificial y talento. “El sector automotriz ha mostrado resiliencia con un crecimiento interno positivo y ventas sobresalientes se mantiene cauteloso y a la expectativa de la revisión del T-MEC”, mientras China avanza con una producción de casi 35 millones de unidades. EU con una producción de poco más de 10 millones de unidades.
El objetivo del presidente Donald Trump de atraer las inversiones a su territorio, lo está logrando. EU captó casi 80% de la inversión automotriz en América del Norte. Acumula 350 mil millones de dólares, entre 2018 y 2025. México atrajo sólo el 12.3% y Canadá el 10.4%. Nuestro país está perdiendo oportunidades de inversión frente a EU.
México llega con desventaja a la revisión del T-MEC y con excesivas presiones.
En el caso de Puebla, Volkswagen producirá autos eléctricos en su planta local en los siguientes años y en Audi está la duda de la empresa alemana si abre una nueva planta de sus modelos de lujo en los terrenos de Donald Trump.
Nadie se va a dar el lujo de perder mercados e ingresos, menos los alemanes.
De las anécdotas que se cuentan
Las plantas mexicanas de Volkswagen, y Audi consolidaron un primer semestre positivo en 2026 al registrar incrementos en producción, ventas y exportaciones, de acuerdo con cifras del Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros del INEGI.
Durante el periodo de enero a junio de 2026, VW de México produjo 198 mil 297 vehículos, cifra que representa un incremento anual de 24.7% respecto al mismo periodo de 2025.
La planta de Audi México cerró el primer semestre con resultados favorables. La empresa incrementó su producción en 6.7% respecto al mismo periodo del año anterior, y sus exportaciones crecieron 13.4%.
El segundo semestre podría no ser igual.
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