La Cámara de Diputados y el Senado alistan una bolsa de más de 208 millones de pesos para cubrir los pagos de fin de año de los integrantes de la 66 Legislatura.
En San Lázaro, el gasto alcanzará 152 millones de pesos, mientras que el Senado erogará 56.7 millones, en un año marcado por críticas a los altos ingresos legislativos y a la baja productividad parlamentaria.
Lo que recibirán los 500 diputados federales
De acuerdo con la Ley de Remuneraciones, cada diputado federal recibirá 304 mil 48 pesos por concepto de dieta mensual, aguinaldo y apoyos legislativos.
La distribución es la siguiente:
82,052 pesos por dieta mensual.
147,438 pesos de aguinaldo (40 días de dieta bruta).
74,558 pesos en apoyos legislativos:
45,786 pesos para asistencia legislativa.
28,772 pesos para atención ciudadana.
Estos apoyos deben ser comprobados ante las áreas administrativas y se destinan al pago de colaboradores o a la operación de casas de atención ciudadana, ya sean físicas o virtuales.
El año pasado, los diputados recibieron apenas 46,834 pesos de aguinaldo, pues solo se les pagó la parte proporcional tras haber iniciado funciones en septiembre de 2024.
El Senado: aguinaldos aún más altos
En la Cámara Alta, cada senador recibirá 384 mil 700 pesos sumando dieta y aguinaldo, sin contar otros apoyos adicionales.
El desglose es:
253 mil pesos de aguinaldo, libres de impuestos.
131 mil 700 pesos de dieta mensual neta.
Además, los senadores tienen acceso a otras prestaciones como apoyo para despensa, vales, uso de vehículos, prima vacacional, prima quinquenal y seguros.
En algunos casos, incluso reciben programas sociales, como el senador Gerardo Fernández Noroña, quien cobra la Pensión para Adultos Mayores de 6,200 pesos bimestrales.

Una burocracia dorada lejos de la austeridad
La llamada “austeridad republicana” tampoco alcanza a los altos cargos administrativos del Senado.
El secretario general, Alejandro Garita Alonso, recibirá un aguinaldo cercano al de los propios senadores. Su dieta mensual neta es de 130,600 pesos, apenas 1,100 pesos menos que los legisladores, por lo que su aguinaldo supera los 235 mil pesos, también libre de impuestos.
Críticas ciudadanas por sueldos y privilegios
Aunque estas percepciones están amparadas por la ley, la ciudadanía critica que los ingresos superen ampliamente el salario mínimo y se incrementen con apoyos que, en la práctica, se perciben como privilegios.
Entre dietas, bonos, apoyos, vales y servicios adicionales, el ingreso total de un legislador federal resulta difícil de justificar frente a los niveles de pobreza del país.
Productividad legislativa: apenas 5%
La crítica se intensifica cuando se revisa la productividad de la 66 Legislatura.
En la Cámara de Diputados se han presentado 2,939 iniciativas, de las cuales solo 109 han sido aprobadas, es decir, un 5%.
El resto se divide en:
41 iniciativas desechadas,
170 retiradas,
2,619 pendientes de análisis.
Este contraste entre ingresos millonarios y baja producción legislativa alimenta el debate público sobre la pertinencia de los sueldos, los apoyos y el modelo de remuneración vigente en el país.
Con información de El Universal
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