La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó hoy que su administración se encuentra ultimando los detalles de las negociaciones con los sectores productivos para anunciar, el próximo 1 de diciembre, un paquete de reformas que impactará directamente en el bolsillo y la vida de millones de trabajadores.
Desde su conferencia matutina, la mandataria explicó que el gobierno está coordinando mesas de trabajo con representantes empresariales, líderes sindicales y autoridades económicas para alcanzar un acuerdo tripartita sólido. El objetivo de este esfuerzo es garantizar la certeza tanto a la base laboral como al sector privado.
Sheinbaum evitó dar cifras específicas, pero señaló que el anuncio se centrará en dos ejes fundamentales: el incremento al salario mínimo para el año 2025 y la presentación formal de la iniciativa que busca establecer la jornada laboral de 40 horas semanales.
"Ya estamos en la última etapa de negociaciones”, afirmó, destacando que la fecha del 1 de diciembre fue elegida para enviar un mensaje claro sobre las prioridades económicas y sociales de su sexenio. Las mesas de trabajo han evaluado minuciosamente el impacto económico del ajuste salarial y revisado la transición hacia jornadas más cortas, buscando equilibrar productividad, descanso y bienestar laboral sin desestabilizar la operación de las empresas.
En el marco de la misma conferencia, la presidenta abordó otros temas de relevancia económica y social.
En materia de seguridad social, Sheinbaum informó que el director del Issste, Martí Batres, está trabajando en un plan para reforzar el esquema de pensiones del Pensionissste. Este esfuerzo busca crear un modelo más solidario para los trabajadores del Estado, enfocado en mayor solidez financiera, reducción de comisiones, y mejoras en los rendimientos, aunque la elección de Afore seguirá siendo libre.
Por otro lado, la Secretaría de Hacienda y el sector empresarial están colaborando en el diseño de nuevos esquemas de inversión privada en infraestructura. La meta es acelerar proyectos estratégicos en el país, retomando modelos exitosos del sexenio anterior, como la remodelación de los aeropuertos de Tepic y Puerto Escondido, donde se permitió la participación de capital privado sin necesidad de otorgar concesiones totales.
La combinación de un mejor ingreso base, mayor tiempo de descanso y la expectativa de una pensión más estable, representa un ajuste de fondo en las condiciones laborales que, según el gobierno, busca un equilibrio entre el crecimiento económico y el bienestar social, alineando a México con estándares laborales internacionales.














