La Cámara de Diputados aprobó una reforma histórica que permite a los usuarios cancelar tarjetas de crédito o débito no solicitadas a través de medios digitales o telefónicos, evitando cobros indebidos y recargos no autorizados.
La propuesta, presentada por Ricardo Monreal Ávila, coordinador del grupo parlamentario de Morena, fue aprobada por unanimidad con 467 votos a favor y enviada al Senado para su ratificación.
Reforma busca proteger a usuarios de servicios financieros
El legislador explicó que muchas instituciones financieras envían tarjetas sin consentimiento, generando cobros por anualidades o intereses moratorios. Esto puede afectar negativamente el historial crediticio de las personas, impidiéndoles acceder a créditos o servicios financieros.
Con la reforma, se establece que los bancos y entidades comerciales no podrán cobrar comisiones por servicios, seguros o beneficios adicionales que no hayan sido previamente autorizados por el usuario.

Cancelación digital, telefónica y presencial garantizada
La ley ahora obliga a los bancos a ofrecer mecanismos de cancelación:
Digital: A través de aplicaciones móviles, banca en línea o portales web oficiales, mediante un botón visible y accesible las 24 horas del día.
Telefónica: Líneas directas de atención al cliente.
Presencial: Oficinas y sucursales bancarias.
Los usuarios podrán solicitar la cancelación sin costo alguno, y esta deberá completarse en un plazo máximo de cinco días, quedando formalizada con prueba digital o física.

Derechos extendidos para los usuarios
Monreal enfatizó que la reforma es indispensable para proteger a los consumidores, extendiendo sus derechos frente a prácticas financieras abusivas.
Reconoció que podrían surgir dificultades de implementación debido a la presión de los bancos, pero subrayó que el objetivo principal es garantizar transparencia y seguridad para los usuarios.
A diferencia de México, en países como Estados Unidos, basta una llamada telefónica para cancelar una tarjeta, mientras que en nuestro país los usuarios enfrentan procesos lentos y complicados.
La reforma busca cambiar esta realidad, haciendo que la cancelación de tarjetas no solicitadas sea rápida, sencilla y gratuita.

Con información de La Jornada
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