Palacio Nacional amaneció cercado con vallas metálicas días antes de las movilizaciones convocadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el movimiento juvenil conocido como Generación Z, que planean manifestaciones masivas esta semana en la Ciudad de México.
Durante las primeras horas del martes, personal del gobierno capitalino comenzó a instalar estructuras de contención alrededor del edificio histórico, ubicado en el Centro Histórico, a fin de prevenir posibles afectaciones por las marchas programadas.

Refuerzan seguridad en puntos clave del Centro Histórico
Imágenes compartidas en redes sociales muestran las nuevas vallas metálicas rodeando Palacio Nacional, además de otras instaladas en el Ángel de la Independencia y en los alrededores del Palacio de Bellas Artes.
Los cierres coinciden con la convocatoria de la Generación Z, que anunció una marcha nacional para el sábado 15 de noviembre, en protesta por la crisis de inseguridad y corrupción que atraviesa el país.
La manifestación iniciará a las 11:00 horas en el Ángel de la Independencia, avanzará por Avenida Reforma, Juárez y 5 de Mayo, hasta llegar al Zócalo capitalino.
Jóvenes marcharán “sin partidos” y por justicia
Los organizadores de la Generación Z afirmaron en publicaciones de la red social X que no pertenecen a ningún partido político y que su movimiento busca un México más justo y sin impunidad.
“Estamos hartos de la impunidad y de que levantar la voz sea una causa de muerte”, expresaron en sus comunicados digitales.
La protesta ocurre tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, presuntamente a manos de un joven de 17 años, un hecho que ha desatado indignación entre los jóvenes activistas.
Cabe recordar que el pasado 8 de noviembre, los integrantes de la Generación Z intentaron ingresar al Zócalo, pero fueron bloqueados por elementos policiales debido a actividades programadas en la explanada.
CNTE anuncia paro nacional de 48 horas
En paralelo, la CNTE confirmó que realizará un paro nacional de 48 horas los días 13 y 14 de noviembre, en exigencia de mejoras laborales, reinstalación de maestros cesados y aumento salarial.
El magisterio disidente detalló que el jueves 13 cercarán Palacio Nacional durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, y posteriormente marcharán hacia el Congreso de la Unión para instalar un plantón indefinido.
Además, los docentes planean tomar casetas de peaje, oficinas de gobierno y sedes de empresas trasnacionales, como parte de su jornada de lucha.
Demandas del magisterio
En su desplegado nacional, la CNTE enlistó sus principales exigencias:
Abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
Cancelación de las reformas educativas impulsadas por los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Aumento salarial del 100% al sueldo base.
Reinstalación de maestros cesados por motivos políticos.
Incremento del presupuesto público para educación.
Movilizaciones simultáneas en la capital
Las autoridades capitalinas anticipan una semana de alta movilización social. Por un lado, la marcha juvenil del sábado reunirá a cientos de jóvenes universitarios, mientras que el paro de la CNTE amenaza con afectar la movilidad y servicios públicos en el centro y oriente de la ciudad.
En respuesta, el gobierno de la CDMX ha reforzado la presencia de policías de tránsito y granaderos, además de preparar rutas alternas y cierres viales preventivos alrededor del Zócalo.
“Generación Z” marchará al Zócalo para exigir seguridad, justicia y transparencia
El movimiento conocido como la “Generación Z” convocó a una nueva manifestación nacional para el próximo sábado 15 de noviembre, con destino final en la Plaza de la Constitución, en el corazón de la capital del país.
La protesta, impulsada principalmente por jóvenes, busca visibilizar la crisis de inseguridad, la corrupción y la impunidad, temas que, aseguran, han dejado sin esperanza a una generación que demanda un México más justo.

Exigen fin a la violencia y gobiernos transparentes
Entre los principales reclamos de los manifestantes destacan:
Mejores condiciones de seguridad para frenar la violencia que afecta a estudiantes y comunidades.
Acciones reales contra la corrupción e impunidad en los tres niveles de gobierno.
Transparencia y rendición de cuentas en el uso de recursos públicos.
Fortalecimiento de la democracia electoral y respeto al voto ciudadano.
Impulso a la educación pública y la conciencia social como base del cambio.
De acuerdo con las convocatorias publicadas en redes sociales, los jóvenes reiteran que no están vinculados a ningún partido político y que la marcha será pacífica, con el propósito de “hacer conciencia y exigir justicia para las víctimas de la violencia”.
Operativo de seguridad en el Centro Histórico
Ante el anuncio de esta movilización, las autoridades federales y capitalinas informaron que se ha desplegado un operativo especial de vigilancia en el Centro Histórico, con respeto a los derechos humanos y a la libre manifestación.
Durante los preparativos, personal de seguridad comenzó a instalar vallas metálicas alrededor de Palacio Nacional, medida que busca evitar el contacto directo entre los manifestantes y los cuerpos policiales durante el recorrido.
El operativo contempla monitoreo permanente con cámaras del C5, presencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y acompañamiento de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) para garantizar un desarrollo pacífico.
La voz de una nueva generación
Los organizadores de la marcha han expresado en redes sociales que el movimiento no tiene líderes visibles, sino que se construye de forma horizontal, con jóvenes de distintos estados del país.
“No somos un partido ni una bandera, somos una generación que exige justicia, seguridad y dignidad”, señalan en su convocatoria.
La marcha de la Generación Z se suma a una ola de movilizaciones juveniles que buscan recuperar el espacio público y exigir rendición de cuentas ante la creciente percepción de violencia y corrupción.
Con información de Latinus
*BC














