Puebla, Pue. La rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Lilia Cedillo Ramírez, dejó claro que su actual gestión concluirá el 4 de octubre de 2029 y descartó que exista una fecha anterior para dejar el cargo.
“Seré rectora hasta el 2029”
Durante la presentación de su primer informe de labores de su segundo periodo al frente de la institución, la académica fijó su postura ante las versiones relacionadas con el futuro de la rectoría y afirmó que continuará trabajando al frente de la universidad.
“Mi gestión como rectora de la BUAP termina el 4 de octubre de 2029, no antes”, enfatizó Cedillo Ramírez durante su mensaje ante integrantes de la comunidad universitaria.
La también investigadora, señaló que durante los tres años que restan de su periodo mantendrá como prioridades la estabilidad académica, financiera y política de la máxima casa de estudios, además de fortalecer las condiciones para el desarrollo de estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores.
Más universitarios y oferta educativa
Durante su informe presentó un balance de los resultados alcanzados en el primer año de su segundo periodo, en el que destacó el crecimiento de la matrícula y la ampliación de la oferta educativa.
La BUAP cuenta actualmente con más de 130 mil estudiantes, distribuidos en programas de educación media superior y superior, con presencia en distintos municipios de Puebla.
Cedillo Ramírez también destacó los avances registrados en materia de infraestructura, particularmente en Ciudad Universitaria 2, proyecto que permitió ampliar los espacios destinados a estudiantes de áreas como Ingenierías y Ciencias Naturales.
Becas e investigadores
Otro de los puntos señalados durante el informe fue la entrega de más de 75 mil becas, como parte de las acciones implementadas para respaldar a estudiantes y contribuir a su permanencia en las aulas.
En materia de investigación, la rectora resaltó proyectos desarrollados por integrantes de la comunidad universitaria en áreas relacionadas con la salud, tratamiento y purificación de agua, agricultura, inteligencia artificial y nuevas herramientas tecnológicas.
También hizo referencia a la participación de investigadores de la BUAP en proyectos de colaboración científica y a la incorporación de nuevas alternativas de formación, entre ellas las microcredenciales.
Administración, estabilidad y unidad
Cedillo Ramírez sostuvo que el crecimiento de la universidad requiere mantener una administración responsable de los recursos y preservar la estabilidad financiera, a fin de garantizar la continuidad de las actividades académicas, de investigación y de vinculación.
En su mensaje, llamó además a la comunidad universitaria a mantener la unidad y participar en el desarrollo de la institución, bajo una visión en la que estudiantes, académicos, investigadores y trabajadores contribuyan al cumplimiento de los objetivos de la BUAP.
La rectora destacó que los resultados de este primer año forman parte de un proyecto de continuidad institucional que deberá mantenerse durante los siguientes años de su administración.
De esta manera, Lilia Cedillo Ramírez estableció públicamente que permanecerá como rectora de la BUAP hasta el 4 de octubre de 2029, fecha en la que concluye el periodo para el que fue electa, y descartó una conclusión anticipada de su gestión.
Estado sin injerencia en la BUAP: Armenta
En su oportunidad, Alejandro Armenta, gobernador de Puebla, pidió a la rectora no dejarse llevar por quienes “la quieren quitar antes del periodo” y negó tener algún interés de intervenir en la vida universitaria de la máxima casa de estudios del estado.
“Los gobernadores e intereses mezquinos que han querido tocar a la universidad han caído”.
Asimismo, dijo que su administración ha sostenido reuniones para establecer una proyección que permita, hacia 2030, mejorar las aportaciones presupuestales federal y estatal a la BUAP, con una distribución de 50 por ciento para cada nivel de gobierno.
El gobernador Armenta afirmó que esta propuesta se trabaja bajo criterios de racionalidad administrativa y respeto a la autonomía universitaria para fortalecer las finanzas de la institución.









