Puebla, Pue. La diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Delfina Pozos Vergara, buscará terminar con las malas prácticas en las que incurre su compañera Nayeli Salvatori, al tener un doble uso de las redes sociales, un perfil para monetizar como influencer denostando a los adultos mayores y otro espacio como aparente legisladora.
Indicó que la intención es impedir que la figura de “diputado” tenga prohibido encabezar un doble uso de las redes sociales, como lo hace la morenista, Nayeli Salvatori, ya que es justo en esa conducta antitética donde se violan los códigos legislativos.
La propuesta surge luego de la polémica protagonizada por las diputadas de Morena, Nayeli Salvatori y Graciela Palomares, debido a expresiones consideradas discriminatorias contra hombres mayores de 45 años de edad, difundidas desde sus redes sociales.
Pozos Vergara señaló que quienes ocupan un cargo de representación popular deben sujetarse a los principios establecidos en los códigos de ética del Congreso de Puebla, por lo que consideró necesario evitar que las cuentas utilizadas por los legisladores mezclen actividades propias de su función pública con intereses comerciales o contenidos que puedan vulnerar los derechos de determinados sectores.
Comportamiento contradictorio
La legisladora sostuvo que el comportamiento mostrado por Salvatori y Palomares evidencia una contradicción entre la responsabilidad que implica ser diputada y el contenido que difunden en sus plataformas digitales.
Explicó que su iniciativa pretende que las redes sociales vinculadas con la actividad legislativa tengan un uso acorde con la responsabilidad de representar a la ciudadanía y promuevan contenidos basados en el respeto, evitando mensajes que contribuyan a la discriminación o deterioren el tejido social.
“Que las redes sociales tengan un uso correcto, si eres legislador, y no tener doble, porque si es necesario que el contenido que se aporta al tejido social como legislador debe de ser de respeto, no con usos comerciales”, sostuvo.
La diputada puso como ejemplo el caso de Nayeli Salvatori, al señalar que mantiene una faceta como legisladora y otra como influencer, situación que, desde su perspectiva, genera un conflicto respecto al contenido que puede difundirse desde plataformas que también son utilizadas para proyectar su imagen pública.
Pozos Vergara insistió en que la investidura de un diputado obliga a mantener una conducta congruente tanto dentro como fuera del Congreso, especialmente en espacios digitales donde sus declaraciones pueden alcanzar a miles de personas.
La propuesta buscará establecer criterios para diferenciar el uso institucional y personal de las redes sociales de los representantes populares, además de contemplar posibles sanciones cuando estas plataformas sean utilizadas para difundir contenido que contravenga los principios de respeto y no discriminación establecidos en la normativa legislativa.









