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Los mensajes enviados a René y Miguel Ángel aparecían como vistos, pero ninguno de los dos contestaba. Pasaron las horas y un familiar decidió acudir a la vivienda donde se encontraban, ubicada en Camino Real a San Antonio, en la zona de San Francisco Totimehuacán, al sur de Puebla capital.
Al entrar encontró a los dos hermanos tendidos dentro de la casa. Estaban en distintos puntos del inmueble, atados de manos y pies, por lo que inmediatamente solicitó ayuda a través del número de emergencias.
El reporte movilizó a policías y paramédicos durante los primeros minutos del miércoles 29 de julio de 2026. Los registros iniciales ubican el aviso alrededor de las 00:05 horas. Cuando los uniformados ingresaron, localizaron a los dos hombres en el piso y pidieron la intervención de los servicios médicos.
Los paramédicos valoraron a ambos, pero únicamente pudieron confirmar que ya no contaban con signos vitales. Los primeros reportes describieron que tenían las manos y los pies sujetados con un probable lazo rojo, además de lesiones visibles en la cabeza y el cuello, aparentemente causadas con un arma blanca.
René tenía 35 años y Miguel Ángel, 32
Mientras los agentes resguardaban el inmueble, familiares identificaron a las víctimas como René Amado Martínez, de 35 años, y Miguel Ángel Martínez, de 32. Ambos vivían en la casa donde fueron encontrados.
La vivienda quedó acordonada para evitar que personas ajenas alteraran los objetos y rastros que permanecían en el interior. Después llegaron agentes de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos y peritos encargados de procesar la escena.
Los especialistas recorrieron las habitaciones, documentaron la posición en que encontraron a los hermanos y recolectaron los indicios disponibles. Mientras desarrollaban las diligencias, los familiares permanecieron cerca del domicilio donde, unas horas antes, intentaban obtener una respuesta a sus mensajes.
La casa quedó bajo resguardo durante la madrugada
Una vez terminado el procesamiento inicial, el personal ministerial realizó el levantamiento de los cuerpos. René y Miguel Ángel fueron trasladados al Servicio Médico Forense, donde se practicarían las necropsias correspondientes.
La madrugada terminó con la vivienda cerrada y bajo resguardo, mientras los indicios reunidos durante las diligencias quedaron incorporados a la investigación por el doble homicidio de los hermanos Martínez.
*IC