Puebla, Pue. Una inversión de gran escala podría llegar al centro del estado. La posible instalación de una nueva cementera en Palmar de Bravo perfila una inyección de alrededor de 500 millones de dólares y la generación de hasta 7 mil empleos en los próximos cinco años, de acuerdo con el Consejo Nacional de Organismos Empresariales (COE).
En entrevista, el presidente de este organismo César Bonilla Yunes explicó que los estudios técnicos realizados en el banco de suministro ubicado en Palmar de Bravo arrojaron resultados favorables, al confirmar que la zona cuenta con yacimientos de materia prima de alta calidad, condición clave para el establecimiento de este tipo de industrias.
Señaló que esta característica convierte a la región en un punto estratégico para el desarrollo del proyecto, el cual se sumaría a la actividad cementera ya existente en la zona.
El dirigente empresarial recordó que en la región operan actualmente otras plantas cementeras, como las ubicadas en Tepeaca y las pertenecientes a la empresa Cruz Azul, por lo que la llegada de una nueva compañía fortalecería el clúster industrial del sector y podría detonar nuevas cadenas de proveeduría, transporte y servicios.
Asimismo, subrayó que la cementera proyectada contempla el uso de tecnología de punta, con procesos más eficientes y un menor impacto ambiental en comparación con las tecnologías que actualmente predominan en el mercado.
Destacó que este factor es relevante, al tratarse de una región donde el desarrollo industrial debe avanzar de la mano con el cuidado del entorno y el cumplimiento de la normatividad ambiental.
El empresario agregó que los inversionistas han manifestado un interés sólido por establecerse en Puebla y, en particular, en Palmar de Bravo, lo cual se ha reflejado en diversos recorridos y visitas técnicas realizadas en la zona para evaluar las condiciones del terreno, la disponibilidad de insumos y la infraestructura existente.
Señaló que este proyecto podría representar un impulso importante para la economía regional, al generar empleo formal, atraer inversión privada y fortalecer la actividad productiva en una zona históricamente identificada por retos en materia de seguridad y desarrollo económico, por lo que confió en que el proceso continúe avanzando conforme a los estudios y autorizaciones correspondientes.














