El encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en la ciudad surcoreana de Busan marca un punto de inflexión tras meses de tensiones entre las dos potencias. Ambos mandatarios acordaron suspender por un año los aranceles recíprocos y las restricciones a la exportación de tierras raras, un gesto que busca estabilizar las relaciones bilaterales y reactivar el comercio global.

Acuerdos clave: tierras raras, aranceles y control de exportaciones
Durante la reunión, Trump anunció que China retrasará un año las restricciones a la exportación de tierras raras, mientras que Estados Unidos reducirá del 20% al 10% los aranceles impuestos a productos chinos vinculados al tráfico de fentanilo.
Además, Pekín y Washington pactaron suspender durante doce meses las nuevas tarifas portuarias y las medidas de represalia arancelaria.
Un portavoz chino confirmó que Estados Unidos mantendrá en pausa la ampliación de la lista de entidades sometidas a controles de exportaciones, un tema que había generado fuertes roces desde septiembre.
“Todo el asunto de las tierras raras se ha solucionado. Era una situación que afectaba al mundo entero”, declaró Trump antes de partir en el Air Force One rumbo a Washington.

Reactivación de TikTok y cooperación antidrogas
Otro de los puntos destacados fue la reactivación del marco de acuerdo para la venta de TikTok en Estados Unidos, congelado desde 2024. Ambas potencias también acordaron reforzar la cooperación antidrogas, especialmente en el combate al tráfico de fentanilo, así como ampliar el comercio agrícola, con un nuevo plan de compras chinas de soja estadounidense.
El Gobierno chino destacó que estos consensos reflejan un nuevo ánimo de colaboración y un intento de frenar la “espiral de represalias” que había dominado su relación comercial.
Un reencuentro diplomático tras seis años de distancia
El encuentro, el primero en seis años, se prolongó por cerca de 100 minutos y estuvo cargado de simbolismo. Ambos líderes se refirieron el uno al otro con elogios, buscando proyectar una imagen de cooperación.
Trump describió a Xi como “un gran líder de un gran país” y aseguró que mantendrán “una relación fantástica por mucho tiempo”. Xi, por su parte, reconoció la estabilidad que ambos han procurado mantener pese a las diferencias.
“No siempre estamos de acuerdo. Es normal que las dos principales economías del mundo tengan fricciones. Pero debemos asegurar que las relaciones mantengan el rumbo correcto”, afirmó el presidente chino.

Tensiones recientes y el papel de APEC
La cita bilateral se realizó en los márgenes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en Gyeongju, aunque el cara a cara tuvo lugar en el aeropuerto de Busan.
El encuentro estuvo a punto de cancelarse por el recrudecimiento de la disputa comercial en octubre, cuando China anunció un nuevo mecanismo de control de exportaciones de tierras raras como respuesta a la política estadounidense.
La reunión fue posible gracias al trabajo previo de los equipos negociadores de ambas potencias, que durante un intenso fin de semana en Corea del Sur lograron despejar el camino.

Una tregua con impacto global
Los compromisos alcanzados en Busan buscan evitar una escalada económica con repercusiones globales.
Durante el encuentro, Trump también aseguró que visitará China en abril, mientras que Xi reconoció la labor del estadounidense en favor de la paz internacional, citando su papel en acuerdos de alto el fuego en Gaza y en la frontera entre Camboya y Tailandia.
Ambos líderes coincidieron en que sus países “pueden complementarse y prosperar juntos” en lugar de competir destructivamente.

Con información de El País
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