En la era de redes sociales como TikTok e Instagram, los tratamientos de belleza se han vuelto tendencia en cuestión de horas. Sin embargo, no todos son seguros. En los últimos meses, prácticas como el uso de excremento de ave como mascarilla facial han generado polémica entre especialistas.
Aunque algunos influencers promueven estos métodos como alternativas naturales al bótox, expertos en dermatología advierten que pueden representar riesgos graves para la piel y la salud en general.

¿Qué es el tratamiento con excremento de pájaro?
Este procedimiento, conocido como “bird poop facial”, tiene origen en Japón, donde se utilizaba de forma tradicional con excremento de ruiseñor tratado. No obstante, su popularidad actual ha derivado en versiones caseras que carecen de control sanitario.
El problema radica en que muchas personas replican estos tratamientos sin supervisión médica, utilizando sustancias que pueden contener bacterias, hongos y toxinas.
Riesgos para la salud de estos tratamientos
Especialistas señalan que aplicar este tipo de materiales en el rostro puede provocar:
- Infecciones cutáneas
- Reacciones alérgicas
- Irritación severa
- Transmisión de enfermedades
Además, el contacto con desechos animales puede introducir patógenos peligrosos en la piel, especialmente si existen heridas o poros abiertos.
Otros tratamientos virales peligrosos
El uso de excremento de pájaro no es el único caso. En redes sociales también se han popularizado prácticas igual de riesgosas.
Mascarillas con ingredientes caseros extremos
Algunas tendencias incluyen el uso de productos no diseñados para la piel, como:
- Limón directo sobre el rostro
- Bicarbonato como exfoliante
- Pasta dental para tratar el acné
Estos métodos pueden alterar el pH de la piel y provocar daños a largo plazo.
Procedimientos estéticos sin supervisión
También se han detectado tutoriales sobre:
- Aplicación casera de rellenos faciales
- Uso de agujas sin esterilización
- Inyecciones sin conocimiento médico
Estas prácticas pueden causar complicaciones graves, incluyendo infecciones y deformaciones permanentes.
El papel del bótox y tratamientos médicos seguros
A diferencia de estos métodos virales, procedimientos como el uso de toxina botulínica están regulados y deben ser aplicados por profesionales certificados.
El bótox actúa relajando los músculos faciales para reducir arrugas, y su uso está avalado por organismos de salud cuando se realiza correctamente.
¿Por qué se vuelven virales estos tratamientos?
El auge de estas tendencias responde a varios factores:
- Promesas de resultados rápidos
- Bajo costo en comparación con tratamientos médicos
- Influencia de creadores de contenido
- Falta de regulación en redes sociales
Además, la búsqueda de soluciones “naturales” lleva a muchas personas a confiar en métodos no comprobados.
Recomendaciones de especialistas
Dermatólogos recomiendan evitar cualquier tratamiento que no cuente con respaldo científico. En su lugar, sugieren:
- Consultar a un profesional certificado
- Utilizar productos aprobados dermatológicamente
- Evitar remedios caseros sin evidencia
- Informarse en fuentes confiables

Impacto en la salud pública
El aumento de estos casos también representa un reto para los sistemas de salud, ya que las complicaciones derivadas de prácticas inseguras pueden requerir atención médica especializada.
Los tratamientos estéticos virales pueden parecer atractivos, pero muchos implican riesgos significativos. El caso del excremento de pájaro es solo un ejemplo de cómo la desinformación puede afectar la salud.
Por ello, es fundamental priorizar la seguridad y acudir siempre con especialistas antes de someterse a cualquier procedimiento.
Con información de El Universal
*ARD














