El consumo de alcohol sigue siendo un hábito extendido en la población mundial y un factor de riesgo importante para la salud. En Estados Unidos, más de la mitad de los adultos consumen bebidas alcohólicas de manera regular, y unas 178,000 personas mueren cada año por causas relacionadas con el consumo excesivo. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la Journal of Hepatology ofrece esperanza: una dieta saludable y la actividad física regular pueden reducir significativamente el riesgo de muerte por daño hepático, incluso entre quienes beben en exceso.

El alcohol y sus riesgos para el hígado
El hígado es el órgano encargado de metabolizar el alcohol, lo que lo convierte en la primera línea de impacto ante un consumo desmedido. El estudio identificó que cualquier cantidad de alcohol diario aumenta el riesgo de muerte por daño hepático: en los hombres un 4% y en las mujeres hasta un 8%. Además, el consumo excesivo incrementa el peligro en un 52% en los hombres y hasta 2.5 veces en las mujeres.}
Los investigadores analizaron información de más de 60,000 participantes de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de EE. UU., entre 1984 y 2018. El seguimiento de 12 años reveló que aproximadamente 250 personas murieron por problemas hepáticos. Los resultados mostraron con claridad que la dieta y el ejercicio tienen un efecto protector notable frente al consumo de alcohol.
El estudio concluyó que la actividad física reduce el riesgo de muerte hepática en un 36% entre los bebedores empedernidos y hasta en un 69% en los bebedores compulsivos. Este efecto protector se debe a que el ejercicio mejora la función metabólica, reduce la acumulación de grasa en el hígado y fortalece la capacidad del organismo para procesar toxinas.
La importancia de una dieta saludable
Por otra parte, la investigación reveló que una alimentación rica en frutas, verduras, granos enteros, proteínas de origen vegetal y grasas saludables disminuye el riesgo en un 86% en bebedores empedernidos y en un 84% entre los bebedores compulsivos. Incluso quienes beben ocasionalmente logran un riesgo hasta 65% menor de muerte relacionada con el hígado gracias a una dieta balanceada.
El análisis demostró que las mujeres enfrentan un mayor riesgo de muerte hepática vinculada al alcohol. Sin embargo, también son quienes obtienen una protección más significativa al mejorar sus hábitos de alimentación y ejercicio, lo que resalta la necesidad de priorizar la prevención en este grupo.
Recomendaciones para la salud hepática
Los especialistas sugieren que:
La dieta debe incluir vegetales, mariscos, proteínas de origen vegetal y granos enteros.
Se eviten las calorías vacías provenientes de azúcares añadidos y grasas saturadas.
La actividad física se realice al menos cinco veces por semana con intensidad moderada o tres veces en nivel vigoroso.
Un estudio innovador
La doctora Naga Chalasani, investigadora principal, destacó que la innovación de este estudio radica en evaluar de forma simultánea el impacto de la dieta y el ejercicio sobre el riesgo de mortalidad hepática. Este enfoque integral ofrece una visión más clara sobre cómo los hábitos saludables pueden mitigar los efectos del consumo de alcohol en la salud del hígado.
El mensaje es claro: aunque el alcohol aumenta de forma considerable el riesgo de daño hepático, adoptar un estilo de vida saludable con buena alimentación y actividad física puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Los resultados invitan a la población a no subestimar el impacto del ejercicio y la dieta en la protección del hígado, incluso en escenarios de consumo excesivo de alcohol.
Con información de Infobae
*ARD














