No es la primera vez, y quizá no sea la última, que Eduardo Rivera Pérez enfrente auditorías y revisiones a sus gestiones públicas.
Es un panista congruente, desde que ingresó muy joven a ese instituto, y enriquecerse nunca ha sido su objetivo, lo suyo es la administración pública y la política, el poder pues.
El dos veces expresidente municipal de Puebla, Lalo Rivera, recibió hace unos días una multa y fue inhabilitado para ocupar cargos públicos durante 15 años, tras una resolución del Tribunal de Justicia Administrativa del estado.
Por lo pronto, confirmó la sanción en su contra y anunció que impugnará el fallo judicial
La averiguación en contra de Rivera Pérez empezó con los nueve pliegos de observaciones emitidos a la cuenta pública 2022, por más de 45 millones de pesos.
En redes sociales, sostuvo el miércoles que la sentencia no es definitiva y defendió que, durante su segunda administración municipal, de 2021 a 2024, se condujo con estricto apego a la legalidad.
Considera que el Tribunal de la Justicia Administrativa pretende fincarle responsabilidades por abuso de funciones y rechazó mal manejo de los recursos públicos.
La primera ocasión que tuvo que enfrentar acusaciones y averiguaciones fue al concluir su primera gestión como presidente municipal de la capital y quien lo ordenó y lo presionó fue el gobernador panista Rafael Moreno Valle. Duró la persecución, pero Lalo Rivera salió bien librado.
Actualmente es el secretario de Desarrollo Institucional en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, y le parece extraño que esta decisión coincida con el arranque, ayer jueves 5 de noviembre, del proceso electoral local, por lo que no descartó un ataque político a su persona.
Panista que no se arredra decidió enfrentar el proceso con pruebas y exigió justicia, imparcialidad y aplicación del derecho. “Defenderé mi nombre, honor y derechos hasta las últimas consecuencias”, puntualizó.
Rivera perdió las elecciones con el gobernador Alejandro Armenta en 2024
En 2022, la Auditoría emitió nueve pliegos de observaciones que sumaron un monto por aclarar de 45 millones 609 mil 595 pesos, que podrían constituir daño patrimonial. Además, la Auditoría pide justificar 63 millones del último año de Adán Domínguez por compra de camioneta y alumbrado
Mientras tanto, la contraloría del ayuntamiento de Puebla tiene 16 expedientes abiertos contra funcionarios de la administración riverista, doce enfrentan acusaciones por posible peculado o desvío de recursos.
Ellos desempeñaron cargos en distintos niveles, van de analistas hasta titulares de área. En el caso de los 12 expedientes derivados de posible malversación de recursos, consideradas faltas graves, el órgano municipal informó que se enviaron al Tribunal de Justicia Administrativa para que resuelva y en su caso sancione a los responsables.
Más allá de los resultados, Lalo Rivera continuará en la política y cuando pueda regresará a la administración pública.
No lo frenan las amenazas ni las presiones, es un político de oposición que sabe perfectamente quienes son sus enemigos y quieren desaparecerlo.
De las anécdotas que se cuentan
Rafael Moreno Valle aceptó la nominación de Eduardo Rivera como candidato panista a la presidencia municipal de Puebla, porque era el más trabajador de los aspirantes y fue una sugerencia de los verdaderos líderes de la derecha poblana.
Hombre trabajador desde su juventud, cuando llegó a Puebla, nunca dejó de estudiar y atender un pequeño negocio.
Lalo, como le gusta que le digan, no se echó para atrás y terminó su gestión.
Al final terminó Moreno Valle y volvió a ser candidato a presidente municipal, en esa ocasión perdió con Claudia Rivera y tres años después regresó al Palacio Municipal, que en las elecciones de 2027 era una de sus opciones.
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