La inflación en México volvió a encender alertas tras ubicarse en 4.63% anual, su nivel más alto desde 2024, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El repunte refleja un incremento sostenido en los precios, especialmente en alimentos, servicios y productos básicos, lo que impacta directamente en el poder adquisitivo de las familias.
Inflación repunta y supera objetivo del Banco de México
El dato corresponde a la primera quincena de marzo de 2026, periodo en el que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento de 0.62% quincenal.
Con este resultado, la inflación se coloca por encima del rango objetivo del Banco de México, que busca mantenerla en 3% ±1 punto porcentual.
Además, el indicador confirma una tendencia al alza, ya que en febrero la inflación anual se ubicaba en 4.02%, mostrando una aceleración progresiva en los precios.

Alimentos y servicios presionan los precios
El aumento en la inflación en México está impulsado principalmente por el encarecimiento de productos esenciales.
Entre los rubros que más presionaron destacan:
- Alimentos, bebidas y tabaco con alzas cercanas al 5.9%
- Servicios educativos con incrementos superiores al 5.9%
- Frutas y verduras con aumentos de más del 8%
Estos datos evidencian que el impacto se concentra en productos de consumo cotidiano, lo que afecta especialmente a los hogares de menores ingresos.

Inflación subyacente también se mantiene elevada
La inflación subyacente, considerada un indicador clave para medir la tendencia de largo plazo, se ubicó en 4.46% anual, manteniéndose por encima del objetivo del banco central.
Este componente incluye mercancías y servicios, por lo que su persistencia sugiere que las presiones inflacionarias no son temporales.
Por su parte, la inflación no subyacente —que incluye productos más volátiles— alcanzó niveles aún mayores, impulsada por el incremento en productos agropecuarios.

Analistas alertan posibles efectos en tasas de interés
Especialistas advierten que, si la tendencia continúa, el Banco de México podría verse obligado a ajustar su política monetaria.
Esto implicaría frenar o incluso revertir los recortes a la tasa de interés, lo que tendría efectos en créditos, inversiones y consumo.
El contexto inflacionario también se ve influido por factores externos, como el aumento en precios de energéticos y tensiones internacionales.
Impacto directo en el bolsillo de los mexicanos
El aumento de la inflación en México se traduce en un encarecimiento generalizado del costo de vida.
Productos básicos, transporte y servicios han registrado incrementos que afectan el gasto diario, reduciendo el poder adquisitivo.
Este escenario genera preocupación, especialmente en sectores vulnerables, donde el ingreso no crece al mismo ritmo que los precios.

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