El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, presentó el Plan Nacional de Maíz Nativo, una estrategia integral destinada a preservar, producir y dar valor agregado a este cultivo ancestral, considerado símbolo de la identidad mexicana.
Durante la conferencia matutina del 12 de noviembre, Sheinbaum subrayó la importancia cultural y alimentaria del grano:
“Lo que nosotros queremos, porque esta es la raíz de México, es que no se pierda el que las campesinas y campesinos sigan sembrando su propio maíz y se sigan alimentando de la milpa”, expresó.
El programa beneficiará a 677 mil 5 familias productoras en su primera etapa, con el objetivo de preservar las variedades nativas y fomentar la autosuficiencia alimentaria en comunidades rurales.

Acompañamiento técnico y maquinaria especializada
Para lograrlo, el Estado mexicano brindará asesoría técnica y maquinaria específica según las necesidades de cada región. Dichos equipos serán adquiridos por el Gobierno federal y compartidos colectivamente por grupos de productores.
Sheinbaum explicó que la iniciativa se basa en la cooperación comunitaria:
“Se van a comprar esos equipos especiales. ¿Uno para cada productor? No, es un equipo de maquinaria para 10 productores”, señaló.
El Plan Nacional de Maíz Nativo también contempla apoyos económicos anuales mediante el programa Producción para el Bienestar y la entrega de fertilizantes gratuitos, con el fin de garantizar la sustentabilidad de las cosechas.

Ingreso adicional y conservación cultural
La presidenta destacó que el propósito del plan va más allá de la asistencia financiera. Se busca que los 1.5 millones de campesinos dedicados al maíz nativo puedan mantener su producción, alimentarse de lo que siembran y generar ingresos extra mediante la venta de derivados como totopos, tortillas y tostadas.
Este enfoque pretende consolidar la soberanía alimentaria del país y evitar la pérdida de las prácticas tradicionales ligadas a la milpa mexicana.
Implementación por regiones y metas al 2030
De acuerdo con María Luisa Albores, directora general de Alimentación para el Bienestar, el programa se desarrollará en ocho regiones del país, comenzando en siete estados del sureste:
Oaxaca
Chiapas
Guerrero
Yucatán
Campeche
Quintana Roo
Tabasco
En su primera etapa, abarcará 437 municipios, beneficiando a más de 677 mil productores para 2026. La meta para 2030 es llegar a 1.5 millones de pequeños productores en 872 municipios de 29 estados.
Albores destacó que este proyecto es un reconocimiento “a quienes por años han sido las guardianas y los guardianes de la biodiversidad de las diferentes razas de maíz que hoy tenemos”.

Formación de comunidades milperas
El programa busca incrementar la productividad hasta en 50% por hectárea durante el sexenio, mediante mejoras agronómicas básicas, uso colectivo de maquinaria y la creación de comunidades milperas: grupos de 100 campesinas y campesinos que serán acompañados por jóvenes beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
Con esta integración se fomentará el relevo generacional, asegurando la transmisión de conocimientos tradicionales y la continuidad de la agricultura comunitaria.
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