La automotriz china BYD ha reafirmado su intención de establecer una planta de manufactura en México antes de enero de 2026, al tiempo que negocia la posibilidad de adquirir el complejo COMPAS de Nissan en Aguascalientes. Con este doble movimiento, la empresa busca consolidar su expansión en Latinoamérica, un mercado clave para su estrategia global.
Durante la Expo Transporte 2025, organizada por la ANPACT, ejecutivos de BYD subrayaron que tanto México como Brasil son piezas estratégicas en su mapa de crecimiento. Pese a las presiones arancelarias internacionales, la compañía confirmó que su apuesta por el país se mantiene firme.

Negocia con México para eliminar aranceles
BYD, líder mundial en baterías de litio y vehículos eléctricos, mantiene conversaciones con el gobierno mexicano para evitar un arancel de hasta 50% a las importaciones de autos eléctricos desde países sin acuerdos comerciales.
La empresa argumenta que aplicar este impuesto podría frenar la transición hacia una movilidad más limpia y sostenible, uno de los objetivos prioritarios de la agenda ambiental mexicana.
Además, la automotriz destaca su ventaja tecnológica, pues produce internamente sus baterías, lo que le permite reducir costos y ofrecer precios más competitivos frente a rivales que dependen de proveedores externos.

BYD y la planta COMPAS: la oportunidad en Aguascalientes
El interés de BYD por México se cruza con otro proceso: la venta del complejo COMPAS, una planta de Nissan y Mercedes-Benz en Aguascalientes que cerrará operaciones en mayo de 2026.
Fuentes cercanas al proceso, citadas por el medio local LJA.MX, confirmaron que al menos nueve empresas buscan adquirir las instalaciones, entre ellas la firma china BYD. Si logra quedarse con la planta, podría mantener la plantilla laboral actual y garantizar la continuidad industrial en la región.
La gobernadora Teresa Jiménez reconoció la existencia de varias ofertas, pero aclaró que la decisión final recae en Nissan y sus socios. Subrayó que lo más importante es conservar los empleos y mantener a Aguascalientes como un polo automotriz nacional.

Relevo simbólico en la industria automotriz
La planta COMPAS, creada como una alianza entre Nissan y Mercedes-Benz, simbolizó durante años la cooperación entre Japón y Alemania. Su posible venta a una automotriz china marcaría un cambio generacional en la industria mexicana.
Para BYD, adquirir este complejo significaría una base de operaciones en el corazón del país, reforzando su presencia tras el éxito comercial de modelos como el Dolphin Mini y el Song Plus DM-i.
El movimiento también se alinea con el plan Re:Nissan, que contempla cierres de plantas en Japón y México, entre ellas CIVAC en Morelos. Este vacío podría abrir espacio para que BYD asiente su primera fábrica de autos eléctricos en territorio nacional.

Morelos también busca atraer inversión
Mientras tanto, el gobierno de Morelos intenta atraer nuevas armadoras para reemplazar la operación perdida de Nissan en CIVAC. Entre las candidatas se menciona a BYD y otras compañías chinas interesadas en aprovechar la infraestructura disponible.
De concretarse cualquiera de estos escenarios, México se posicionaría como un hub de manufactura de vehículos eléctricos en América Latina, con capacidad para abastecer tanto al mercado local como al estadounidense.
Un paso clave para la electromovilidad en México
La expansión de BYD forma parte de una tendencia global hacia la electromovilidad. Su dominio en la tecnología de baterías y su modelo de integración vertical podrían acelerar la adopción de vehículos eléctricos en México, siempre que logre superar las barreras arancelarias y geopolíticas.
La empresa mantiene abierta la posibilidad de anunciar oficialmente su inversión antes de 2026, lo que marcaría un hito en la historia automotriz mexicana y confirmaría a BYD como líder del mercado de autos eléctricos en la región.
Con información de Debate y Motor Pasion
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