En Washington, un grupo bipartidista de congresistas demócratas y republicanos acusó al gobierno mexicano de violar los acuerdos del T-MEC, al considerar que PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reciben tratos preferenciales que afectan a las empresas estadounidenses de energía. La advertencia reaviva la tensión comercial entre ambos países y anticipa presiones rumbo a la revisión del tratado en 2026.
¿Por qué acusan a México de incumplir el T-MEC?
Legisladores de ambos partidos presentaron una iniciativa de ley para exigir que México “rinda cuentas” por las políticas que, afirman, favorecen a sus empresas estatales en detrimento de la competencia.
La propuesta fue impulsada por el congresista republicano Jodey Arrington, quien aseguró que el objetivo es proteger a los productores de energía estadounidenses y garantizar el respeto a los compromisos adquiridos:
“Esta iniciativa respalda al presidente Trump para exigirle cuentas a México y asegurar que nuestros acuerdos comerciales se apliquen con firmeza”.
El demócrata Henry Cuellar respaldó la medida, señalando que busca garantizar un trato justo para las empresas de Estados Unidos:
“Estoy liderando este proyecto de ley bipartidista para asegurar que México trate de manera justa a las empresas estadounidenses”.
Apoyo del sector energético estadounidense
El proyecto también recibió respaldo de organizaciones clave del sector energético, como:
API (Instituto Estadounidense del Petróleo), que agrupa a más de 600 empresas
Asociación Estadounidense de Energía Limpia, con alrededor de mil compañías afiliadas
Ambas organizaciones han expresado preocupación por las políticas energéticas de México y su presunto impacto negativo en la inversión extranjera.
Empresarios de EU presionan por medidas más firmes
La Cámara de Comercio de Estados Unidos también mostró apoyo a la iniciativa.
El vicepresidente internacional, John Murphy, afirmó que es momento de enfrentar las políticas mexicanas que —según su postura— frenan la competencia:
“Es importante abordar los permisos de importación, la burocracia excesiva y las inspecciones injustificadas que favorecen a las empresas paraestatales mexicanas”.
Panel de arbitraje: el camino que vuelve a discutirse
Durante la administración de Joe Biden, en 2022, Estados Unidos ya había iniciado una queja formal contra la política energética impulsada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, no se convocó a un panel de arbitraje.
En 2025, los congresistas estadounidenses piden que:
Se convoque finalmente un panel de arbitraje bajo el T-MEC, o
En caso contrario, la administración de Donald Trump confronte directamente a México durante la revisión del tratado prevista para 2026.
La solicitud marca una nueva etapa en las presiones sobre la política energética mexicana, un tema que ha generado tensiones continuas entre ambos países desde 2021.
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