Puebla, Pue.– La inflación en Puebla registró un repunte significativo durante la primera quincena de marzo de 2026, al colocarse por encima del promedio nacional. Este comportamiento refleja una presión directa sobre el poder adquisitivo de las familias, principalmente por el aumento en productos básicos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la entidad reportó una inflación quincenal de 0.88 por ciento, mientras que el promedio nacional fue de 0.62 por ciento. En consecuencia, Puebla se posiciona como una de las regiones con mayor presión inflacionaria en el corto plazo.
El caso más relevante se presentó en Izúcar de Matamoros, donde la inflación alcanzó 1.41 por ciento quincenal. Este nivel representa el más alto entre las 55 ciudades monitoreadas en el país.
Además, a nivel estatal, la variación quincenal fue de 0.96 por ciento, superando a entidades como Tlaxcala. Por ello, los indicadores reflejan un entorno económico complejo para los consumidores poblanos.
Inflación anual rompe tendencia a la baja
En términos anuales, la capital poblana registró una inflación de 4.88 por ciento, mientras que Izúcar de Matamoros alcanzó 4.75 por ciento. Estas cifras superan los niveles observados en los últimos dos años.
Asimismo, este repunte rompe con la desaceleración que se había mantenido durante 2025. En consecuencia, especialistas advierten el inicio de un nuevo ciclo de presión inflacionaria en Puebla.
El análisis por componentes muestra que el aumento no es homogéneo. Mientras el índice subyacente creció apenas 0.22 por ciento, el no subyacente se elevó 1.96 por ciento.
En particular, el sector agropecuario impulsó el incremento. Por ejemplo, las frutas y verduras registraron un aumento de 8.34 por ciento, destacando productos como:
- Jitomate: 32.07 por ciento
- Calabacita: 16.78 por ciento
- Limón: 13.11 por ciento
- Tomate verde: 10.79 por ciento
Por lo tanto, el encarecimiento de la canasta básica en Puebla impacta directamente en el gasto familiar.
Energéticos también presionan el gasto
Además de los alimentos, el incremento en energéticos contribuyó a elevar la inflación. Este factor impacta en costos de transporte y servicios, lo que amplifica el efecto en la economía doméstica.
Sin embargo, algunos productos mostraron reducciones, como telecomunicaciones, huevo, nopales y carne de res. No obstante, estas bajas no lograron compensar el alza generalizada.
El aumento en productos esenciales genera un impacto regresivo. Es decir, afecta en mayor medida a los sectores de menores ingresos, quienes destinan una mayor proporción de su gasto a alimentos.
Por ello, el entorno actual plantea desafíos importantes para la estabilidad del consumo interno en la entidad.
Riesgos para los próximos meses
A nivel nacional, la inflación anual se ubicó en 4.63 por ciento, también por encima del año anterior. Sin embargo, Puebla destaca por una mayor presión en alimentos.
Finalmente, si las condiciones actuales persisten, podrían mantenerse los riesgos para la economía local, especialmente si los precios de alimentos y energéticos continúan al alza.
*ARD









