Puebla, Pue– El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, encabezó la ceremonia de cierre de la Puerta Jubilar en la Basílica Catedral, con lo cual concluyó oficialmente el Año Jubilar celebrado en la Arquidiócesis. Durante el acto religioso, se destacó que esta puerta, conocida también como Puerta del Perdón, representa un signo profundo de misericordia y conversión para todos los fieles. Aunque suele permanecer abierta cada 25 años, también puede habilitarse con motivo de celebraciones extraordinarias como la llegada de un nuevo arzobispo o el fallecimiento del titular de la Arquidiócesis.
Once puertas jubilares adicionales en zonas pastorales
Con el propósito de que toda la feligresía de la Arquidiócesis pudiera obtener la indulgencia plenaria durante el Año Jubilar, el arzobispo decretó la apertura de once puertas adicionales distribuidas en distintas zonas pastorales. Esta medida permitió que miles de fieles accedieran al beneficio espiritual sin necesidad de desplazarse grandes distancias.
En la zona pastoral Oriente se habilitaron las parroquias de San Juan Bautista, en Libres, y San Andrés Apóstol, en Chalchicomula. Mientras tanto, en la zona Poniente se abrieron las parroquias de San Martín Obispo de Tours, en San Martín Texmelucan, y San Pedro Apóstol, en Cholula, reconocida como la Capilla Real.
Participación de parroquias en Centro, Sur y Norte
Para la zona Centro se dispusieron las parroquias de San Francisco de Asís y el Santuario del Niño Doctor de los Enfermos, ambas ubicadas en Tepeaca, así como Nuestra Señora de la Asunción, en Tecamachalco. En la zona Sur participaron las parroquias de Santo Domingo de Guzmán, en Izúcar de Matamoros, y San Agustín, en Chiautla de Tapia. Finalmente, en la zona Norte se sumaron las parroquias de San Pedro Apóstol, en Zacatlán, y San Pedro Apóstol, en Zacapoaxtla.
Todas las puertas jubilares cerraron el 28 de diciembre, con excepción del Santuario del Niño Doctor de los Enfermos, cuya clausura quedó programada para el 2 de enero de 2026 a las 12:30 horas. De acuerdo con la Arquidiócesis, el cierre de la Puerta Jubilar no marca el fin del camino espiritual construido durante este periodo. Por el contrario, constituye un llamado para que los fieles continúen promoviendo la fe, la reconciliación y la caridad en cada una de sus comunidades.
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