Puebla, Pue. La incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) a los procesos de producción de la industria manufacturera genera incertidumbre entre los trabajadores, debido a que el 45 por ciento considera que esta tecnología podría reemplazar su puesto laboral durante los próximos dos años, de acuerdo con el estudio Global Insights Manufactura 2026, elaborado por ManpowerGroup.
Sin embargo, el avance de esta tecnología en el sector todavía se encuentra en una etapa de consolidación. El documento señala que el 46 por ciento de los líderes tecnológicos de la industria manufacturera reporta que sus iniciativas de integración de Inteligencia Artificial están actualmente en fase de implementación.
A pesar de ello, las expectativas de transformación son amplias, pues el 93 por ciento de los fabricantes considera que las tecnologías de fabricación inteligente modificarán la composición y las necesidades de su fuerza laboral en los próximos años.
El estudio también advierte que la adopción de Inteligencia Artificial en la manufactura se mantiene por debajo del promedio global de todas las industrias, que alcanza el 60 por ciento. Esta diferencia refleja las dificultades técnicas y operativas que representa incorporar nuevas herramientas tecnológicas en los procesos de producción industrial.
Al respecto, Damián Malfatti, director de Experis México, consideró que el principal efecto de la Inteligencia Artificial no será necesariamente la eliminación de puestos de trabajo, sino la transformación de las actividades laborales y de los perfiles profesionales que demanda la industria.
"El mayor impacto que tendrá en la fuerza laboral no será el reemplazo de personas, sino la transformación del trabajo. Las tareas de rutina se automatizarán, mientras que crecerá la demanda de trabajadores con habilidades digitales, técnicas y de resolución de problemas", señaló.
Priorizan la capacitación laboral
En este contexto, las empresas manufactureras comienzan a priorizar la capacitación de sus trabajadores para responder a las nuevas exigencias tecnológicas. El 53 por ciento de los líderes tecnológicos del sector reconoce que busca incorporar conocimientos relacionados con Inteligencia Artificial en los puestos técnicos que ya existen, con el objetivo de actualizar las capacidades del personal antes que sustituirlo.
No obstante, el mismo porcentaje identifica que mantenerse al ritmo de la innovación tecnológica representa actualmente uno de los principales desafíos empresariales.
Malfatti explicó que la Inteligencia Artificial está dejando atrás la etapa de pruebas piloto para incorporarse progresivamente a las actividades cotidianas de las fábricas, donde permite optimizar los procesos de producción, mejorar el control de calidad, anticipar fallas en los equipos y fortalecer la supervisión de las cadenas de suministro.
Estas herramientas también facilitan la toma de decisiones en las plantas industriales, al proporcionar información que permite identificar problemas y mejorar la eficiencia de las operaciones.
Por otra parte, el estudio identifica que las principales dificultades para encontrar personal especializado se concentran en tres áreas: habilidades relacionadas con producción, con un 30 por ciento; ingeniería, con 26 por ciento, y desarrollo de aplicaciones de Inteligencia Artificial, con 22 por ciento.
Estos indicadores reflejan que la transformación tecnológica no solamente exige inversiones en maquinaria y sistemas inteligentes, sino también trabajadores con conocimientos especializados para operar, desarrollar y aprovechar estas herramientas.
En contraste con la preocupación por una posible sustitución laboral, los trabajadores manufactureros mantienen una percepción favorable sobre su capacidad de adaptación. El 66 por ciento afirma sentirse seguro al utilizar nuevas tecnologías, mientras que el 79 por ciento confía en que tendrá oportunidades para adquirir nuevas habilidades y fortalecer su desarrollo profesional.
Ante este panorama, el director de Experis México sostuvo que el reto para las compañías ya no consiste únicamente en decidir si incorporarán Inteligencia Artificial, sino en establecer estrategias para preparar a sus trabajadores y desarrollar perfiles capaces de colaborar con estas herramientas.
"Hoy el principal desafío para las empresas no es decidir si incorporarán Inteligencia Artificial, sino cómo desarrollarán el talento capaz de trabajar junto con estas tecnologías. La competitividad de la manufactura dependerá cada vez más de las estrategias de capacitación y actualización continua de habilidades", concluyó.


