Puebla, Pue. El aumento en alimentos y servicios educativos volvió a encarecer el gasto de los hogares poblanos. Durante la primera quincena de septiembre de 2026, la inflación anual alcanzó 3.10 por ciento en la ciudad de Puebla y 3.13 por ciento en Izúcar de Matamoros, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Inegi.
El golpe se reflejó especialmente en frutas y verduras, cuyos precios aumentaron hasta 3.38 por ciento, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registraron un incremento de 0.24 por ciento.
Productos más caros
En Puebla capital, la inflación anual pasó de 2.76 por ciento en agosto a 3.10 por ciento en la primera mitad de septiembre. En términos quincenales, el índice de precios aumentó 0.36 por ciento, mientras que en Izúcar de Matamoros avanzó 0.07 por ciento.
Entre los productos que más encarecieron la canasta básica durante los primeros 15 días de septiembre destacó el jitomate, con un aumento de 22.79 por ciento, seguido de la cebolla, con 8.61 por ciento, y el pollo, con 4.53 por ciento.
A la presión sobre el gasto familiar se sumaron los servicios educativos: la primaria aumentó 5.85 por ciento, la secundaria 5.33 por ciento y la universidad 1.10 por ciento.
A nivel nacional, la inflación anual se ubicó en 3.42 por ciento, por debajo del 3.74 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025.
Más presión a hogares
El comportamiento de Puebla se mantiene por debajo del promedio nacional, aunque el incremento de precios en alimentos y servicios representa una presión directa sobre los hogares, particularmente en productos de consumo cotidiano.
Entre las ciudades con las mayores tasas de inflación anual se ubicaron:
Cancún y Chetumal, con 4.85% cada una
Guadalajara, con 4.82%
Mérida, con 4.68%
Tepatitlán, con 4.60%
En contraste, las menores variaciones se registraron en Acapulco, con 1.92 por ciento; Ciudad Acuña, con 2.10 por ciento, y Tlaxcala, con 2.14 por ciento.
No todos los precios aumentaron
Durante la primera quincena de septiembre, la papa bajó 6.69 por ciento, la naranja 3.95 por ciento y el tequila 2.91 por ciento.
También disminuyeron los precios de pañales, 1.0 por ciento; productos para el cabello, 0.93 por ciento; suavizantes y limpiadores, 0.60 por ciento, así como el servicio de autobús foráneo, con una reducción de 0.72 por ciento.
El mayor descenso correspondió a los servicios profesionales, con una caída de 16.50 por ciento.
El INPC mide la variación promedio de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares mexicanos.









