Puebla, Pue. Una eventual huelga en Volkswagen de México tendría efectos más allá de la planta armadora y podría frenar la economía poblana, advirtió la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), ante el próximo vencimiento de la prórroga del emplazamiento.
El presidente de Canacintra Puebla, Carlos Sosa Spinola, llamó a mantener la prudencia en las negociaciones y tomar en cuenta el escenario que enfrenta actualmente la industria automotriz, marcado por la competencia de vehículos chinos, los aranceles y la incertidumbre comercial con Estados Unidos.
La prórroga del emplazamiento a huelga vence el domingo 23 de agosto a las 11:00 horas.
Un paro alcanzaría a proveedores y empresas de servicios
Sosa Spinola advirtió que una huelga no afectaría exclusivamente las operaciones de Volkswagen, debido a la cantidad de empresas vinculadas con la actividad de la armadora.
El impacto, señaló, podría alcanzar a fabricantes de autopartes, transportistas, empresas logísticas y prestadores de servicios que dependen directa o indirectamente de su producción.
Para el dirigente empresarial, un conflicto prolongado podría debilitar el ecosistema industrial, afectar la generación de empleos y convertirse en una señal negativa para la llegada de nuevas inversiones.
Sosa Spinola sostuvo que Puebla necesita conservar condiciones de estabilidad para proteger las inversiones existentes y mantener su capacidad para atraer nuevos proyectos, ya sea de empresas que busquen instalarse, ampliar operaciones o incorporarse a la cadena automotriz.

Canacintra pide considerar el escenario de la industria automotriz
El presidente del organismo consideró necesario que las negociaciones entre la representación sindical y Volkswagen contemplen como referencia los acuerdos salariales alcanzados en otras armadoras del país, pero sin perder de vista las condiciones actuales del sector.
Entre los factores que mencionó está el acelerado crecimiento de los vehículos de origen chino y su competencia en precios frente a automóviles fabricados en Norteamérica, Europa y Japón.
A ello se suman las revisiones del T-MEC y la incertidumbre en torno a los aranceles, elementos que, de acuerdo con Sosa Spinola, aumentan la presión sobre las empresas instaladas en México.
Aunque reconoció que durante los últimos trimestres la industria automotriz y de autopartes ha tenido resultados favorables tanto en México como en Puebla, consideró que la prioridad debe ser evitar factores que pongan en riesgo esa recuperación y preservar la confianza de los inversionistas.
“Lo que menos queremos es que haya una huelga”
Sosa Spinola insistió en que alcanzar un acuerdo permitiría mantener la producción y evitar afectaciones a las empresas que forman parte de la cadena de proveeduría.
“Lo que menos queremos es que haya una huelga, porque lejos de ayudar al ecosistema empresarial, lo debilita”.
Para Canacintra, un entendimiento entre Volkswagen y los trabajadores también contribuiría a proteger la actividad industrial y la generación de empleos, además de mantener a Puebla como un territorio atractivo para las inversiones relacionadas con el sector automotriz.
Con el vencimiento de la prórroga fijado para el domingo 23 de agosto a las 11:00 horas, las negociaciones entran en un momento decisivo para definir si se alcanza un acuerdo y se evita el paro de actividades.
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