Puebla, Pue. Aunque la canícula reducirá temporalmente las precipitaciones, especialistas advierten que entre septiembre y octubre llegará el periodo de mayor riesgo para viviendas e infraestructura, impulsado por la actividad ciclónica
Especialistas advierten que, además de las inundaciones, la humedad representa uno de los mayores riesgos para las construcciones, ya que las filtraciones deterioran techos, muros y cimentaciones, provocando daños que pueden comprometer la estructura de los inmuebles si no se atienden oportunamente.
Si bien, la canícula dará un respiro temporal, pero el mayor riesgo para viviendas, edificios e infraestructura apenas comienza.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) prevé que entre septiembre y octubre de 2026 las lluvias vuelvan a intensificarse por la temporada de ciclones tropicales, elevando la posibilidad de inundaciones, deslaves y afectaciones estructurales.
Filtraciones, un grave problema
Ronaldo Rizzi, gerente para América Latina de Casa do Construtor, señaló que una pequeña filtración puede convertirse con el tiempo en un problema estructural mucho más costoso, por lo que recomendó realizar mantenimiento preventivo, revisar impermeabilizantes, reparar grietas y mantener limpios los sistemas de desagüe.
Los especialistas coinciden en que la prevención será clave para reducir daños, proteger el patrimonio de las familias y enfrentar una temporada de lluvias que aún tiene sus meses más intensos por delante.
Para este año se estima la formación de hasta 36 ciclones tropicales en los Océanos Pacífico y Atlántico. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), en uno de los años más recientes analizados se registraron 246 inundaciones que afectaron a 174 municipios de 28 estados, mientras que Conagua ha elaborado Atlas de Riesgo por Inundación para 104 ciudades del país.









