Puebla, Pue.- En un contexto marcado por desafíos en competitividad, transparencia y confianza, la CMIC Puebla hizo un llamado urgente a las empresas del sector a adoptar la responsabilidad social empresarial (RSE) como una práctica indispensable para su desarrollo.
Durante una sesión informativa, el secretario del organismo, Noé Herrera Sánchez, señaló que la industria de la construcción enfrenta el reto de fortalecer su credibilidad. Además, reconoció que cada proyecto tiene impactos que van más allá del ámbito económico, influyendo directamente en el entorno social y urbano.
Más allá de la ejecución de obra
El representante de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción advirtió que las empresas no pueden limitarse únicamente a ejecutar obras. Por ello, insistió en la necesidad de incorporar estándares de ética, sostenibilidad y compromiso social en cada proyecto.
Asimismo, destacó que la CMIC Puebla es el único organismo empresarial en el estado reconocido como promotor del Distintivo ESR, otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía.
Herrera Sánchez subrayó que el Distintivo Empresa Socialmente Responsable no debe entenderse como un reconocimiento simbólico. En cambio, explicó que representa un mecanismo que obliga a las empresas a cumplir con criterios ambientales, laborales, sociales y de gobernanza.
En consecuencia, enfatizó que la responsabilidad social empresarial no debe considerarse un costo adicional, sino una condición clave para mantenerse competitivo en un entorno cada vez más exigente en materia de transparencia.
Riesgos de no adoptar la RSE
El dirigente advirtió que las empresas que no adopten estos estándares podrían enfrentar pérdida de confianza y oportunidades de negocio. Por lo tanto, exhortó a las constructoras a integrarse a este modelo para evitar rezagos dentro del sector.
Durante la sesión, también se reconoció el acompañamiento de Grupo Proactivo Mexicano como aliado en la promoción de estas prácticas.
Por su parte, Eloy Rodríguez explicó que la responsabilidad social empresarial ha evolucionado hacia un modelo basado en valor compartido. Este enfoque busca equilibrar el bienestar social, el cuidado ambiental y la rentabilidad.
Finalmente, la CMIC Puebla destacó casos de empresas como Stone Matrix y Latitud 19, que ya cuentan con el distintivo ESR. Sin embargo, reconoció que aún falta ampliar la adopción de estas prácticas para consolidar un sector más confiable.
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