Puebla, Pue.– La industria textil en Puebla y Tlaxcala enfrenta un escenario complejo ante la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, medida que podría generar un incremento de hasta 80 por ciento en los costos de mano de obra, advirtió Gustavo Ledezma González, presidente de la Cámara de la Industria Textil Puebla–Tlaxcala.
El dirigente empresarial explicó que, aunque existe respaldo general a la política laboral impulsada por el gobierno federal, la transición será más complicada para sectores con operaciones continuas, como el textil, donde muchas plantas trabajan las 24 horas del día, los siete días de la semana. En este contexto, una jornada de 40 horas no permite cubrir la totalidad de la operación semanal.
Horas extra, un efecto inevitable
Ledezma González señaló que, ante esta limitación, las empresas se verán obligadas a recurrir a horas extras, lo que incrementará de manera significativa los costos laborales. Por ello, consideró indispensable que la reforma contemple esquemas que permitan mantener la productividad sin afectar la viabilidad financiera de las compañías.
El presidente de la cámara indicó que el sector empresarial respalda una implementación gradual de la reforma, proyectada de manera escalonada hacia 2030. Sin embargo, insistió en la necesidad de incorporar mecanismos de flexibilidad laboral, como un banco de horas, que permita administrar los tiempos de trabajo sin disparar pagos extraordinarios.
Riesgo de informalidad laboral
Otro punto de preocupación es el posible crecimiento de la informalidad, ya que un aumento abrupto en los costos podría empujar a algunas empresas a esquemas no formales. Finalmente, Ledezma González subrayó que el sector textil organizado se compone principalmente de empresas con empleo formal, por lo que buscan una reforma que preserve la competitividad y la generación de empleo.
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