Un reciente estudio liderado por el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt identificó las claves genéticas que permiten a los llamados superancianos —personas mayores de 80 años con capacidades cognitivas comparables a las de adultos jóvenes— conservar una salud cerebral excepcional. La investigación, publicada en la revista Alzheimer's & Dementia, aporta evidencia sólida sobre los factores biológicos que protegen al cerebro del envejecimiento acelerado.
El hallazgo central del estudio se concentra en el gen APOE, uno de los principales marcadores genéticos asociados con la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores descubrieron que los superancianos presentan 68 por ciento menos probabilidades de portar el alelo APOE-ε4, considerado el mayor factor de riesgo genético para el Alzheimer de inicio tardío.
Además, cuando se comparó a estos individuos con personas de la misma edad que mantienen una cognición normal, los superancianos mostraron 19 por ciento menos presencia de esta variante genética perjudicial, lo que refuerza la hipótesis de una protección biológica diferenciada.
Genes protectores fortalecen la resiliencia cerebral
Más allá de la ausencia de riesgo, el estudio reveló un elemento clave: los superancianos cuentan con una mayor frecuencia del alelo APOE-ε2, conocido por su efecto protector. En términos concretos, tienen 28 por ciento más probabilidades de portar este gen frente a adultos mayores con cognición típica.
Sin embargo, el contraste más relevante surgió al compararlos con pacientes diagnosticados con Alzheimer, ya que los superancianos presentaron un 103 por ciento más de presencia del alelo protector. Este descubrimiento representa un avance significativo en la comprensión de los mecanismos de defensa del cerebro humano.
Para alcanzar estos resultados, el equipo encabezado por la doctora Leslie Gaynor y la analista genética Alaina Durant analizó la muestra más amplia de adultos mayores utilizada hasta ahora en este tipo de investigaciones. El estudio empleó datos del Consorcio de Armonización del Fenotipo del Proyecto de Secuenciación de la Enfermedad de Alzheimer (ADSP-PHC).
En total, se evaluaron 18 mil 80 participantes, pertenecientes a ocho cohortes nacionales distintas, lo que permitió obtener resultados estadísticamente sólidos y comparables.
Definición científica de los superancianos
La investigación estableció criterios estrictos para definir a un superanciano. Se consideró como tal a toda persona mayor de 80 años cuyo rendimiento en pruebas de memoria superara el promedio de adultos entre 50 y 64 años.
De acuerdo con el doctor Timothy Hohman, profesor de Neurología, este enfoque permitió identificar mecanismos de resiliencia cerebral que antes permanecían ocultos para la ciencia.
Los resultados sugieren que el envejecimiento saludable no depende únicamente del estilo de vida, sino que posee una base genética profunda. Según Gaynor, el fenotipo del superanciano permite identificar a un grupo excepcional con riesgo genético reducido, lo que abre nuevas posibilidades para el desarrollo de tratamientos que imiten estos mecanismos protectores y frenen el avance del Alzheimer.
Con información de Infobae
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