Con su color vibrante y una textura suave que conquista paladares, la batata, también conocida como boniato, dejó de ser un simple acompañamiento para convertirse en un alimento esencial dentro de una dieta equilibrada. Este tubérculo destaca por su perfil nutricional completo y su capacidad de adaptarse a múltiples preparaciones culinarias. Además, es una alternativa ideal para quienes desean mejorar su bienestar sin renunciar al sabor.
Control de antojos gracias a su dulzura natural
La Cleveland Clinic subraya que la batata se consolida como un alimento valioso para quienes buscan reducir los antojos de azúcar. La dietista registrada Natalie Crtalic-Lowther explicó que este tubérculo, disponible todo el año, contribuye a generar una sensación de saciedad prolongada. De hecho, su sabor naturalmente dulce permite preparar platillos sin recurrir a azúcares refinados, lo que evita picos de glucosa y favorece una alimentación estable.
Desde el punto de vista nutricional, la batata ofrece una combinación equilibrada de vitaminas, minerales y fibra. Una pieza grande cocida con piel (180 gramos) aporta 162 calorías, 37,3 gramos de carbohidratos, 5,9 gramos de fibra y una cantidad importante de vitamina A, vitamina C y potasio. Crtalic-Lowther señaló que la batata incluso puede superar la ingesta diaria recomendada de vitamina A en una sola porción.
Mejora de la salud intestinal y función digestiva
El consumo habitual de batata fortalece el sistema digestivo. Por un lado, su fibra natural aumenta la sensación de saciedad y contribuye a regular el tránsito intestinal. Por otro, promueve un equilibrio adecuado de bacterias en el microbioma, lo que reduce el riesgo de enfermedades como el cáncer de colon. Así, su aporte de fibra se vuelve fundamental en una dieta orientada al bienestar integral.
El betacaroteno, responsable del característico color naranja de la batata, se convierte en vitamina A en el organismo. Este proceso favorece la salud ocular, protege contra la sequedad de los ojos y disminuye el riesgo de cataratas. Crtalic-Lowther enfatizó que el nivel de vitamina A presente en la batata suele cubrir o incluso superar los requerimientos diarios, lo que la convierte en un alimento protector para la vista.
Las variedades moradas de batata contienen antocianinas, compuestos antiinflamatorios que pueden reducir el riesgo de enfermedades cardíacas. Además, la fibra dietética contribuye a bajar los niveles de colesterol, mientras que su contenido en potasio ayuda a regular la presión arterial. Estos tres elementos consolidan a la batata como un aliado del sistema cardiovascular.
Formas saludables de preparación recomendadas por especialistas
Para obtener los mejores beneficios, se aconseja incorporar porciones moderadas, equivalentes a una pieza mediana o grande (130 a 150 gramos) por comida. Los expertos recomiendan prepararla asada, hervida, al vapor o en puré con aceite de oliva extra virgen. Asimismo, proponen añadir especias como canela o nuez moscada para potenciar su sabor y reducir la necesidad de sal.
Con información de Infobae
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