En la era digital, el teléfono inteligente se ha convertido en un compañero inseparable para millones de personas. Conecta, entretiene e informa desde edades cada vez más tempranas. Sin embargo, un estudio internacional advierte que esta adopción anticipada podría estar dejando huellas profundas e invisibles en la salud mental de niños y adolescentes.
Riesgos de recibir un smartphone antes de los 13 años
Los hallazgos de Sapien Labs, publicados por Newsweek, muestran que los jóvenes que recibieron su primer smartphone a los 12 años o antes presentan una mayor probabilidad de sufrir problemas emocionales en la adultez joven. Estos incluyen pensamientos suicidas, agresividad, baja autoestima y dificultad para regular las emociones.
El estudio recopiló datos de más de 100 mil jóvenes de diferentes países, y la consistencia en los resultados sugiere un patrón global. Cuanto más baja es la edad de acceso al primer teléfono, peores son los indicadores de bienestar.
Resultados del Mind Health Quotient (MHQ)
El informe midió el bienestar social, emocional y cognitivo a través del Mind Health Quotient (MHQ). Quienes recibieron su primer smartphone a los 13 años registraron una puntuación promedio de 30. En cambio, aquellos que accedieron al dispositivo a los 5 años descendieron a una puntuación de apenas 1, lo que refleja un deterioro notable.
La brecha en salud mental también es clara entre géneros: el grupo de jóvenes “angustiados o con dificultades” aumentó un 10% en mujeres y un 7% en hombres que tuvieron acceso temprano a un smartphone.
Factores que agravan la situación
Los investigadores atribuyen alrededor del 40% de los problemas a las redes sociales. Otros factores relevantes son el ciberacoso (10%), la interrupción del sueño (12%) y las tensiones familiares (13%).
La autora principal, la neurocientífica Tara Thiagarajan, subrayó que los resultados muestran un cambio profundo en la salud mental de quienes acceden temprano a un dispositivo. La vulnerabilidad de las mentes jóvenes frente al entorno digital hace que los hallazgos sean especialmente preocupantes.
Sapien Labs instó a los gobiernos y empresas tecnológicas a adoptar políticas más estrictas. Entre sus propuestas se encuentran:
Educación digital y sobre salud mental obligatoria.
Refuerzo en la aplicación de restricciones de edad en redes sociales.
Limitación del acceso a plataformas digitales para menores de 13 años.
Restricciones graduales en la tenencia de smartphones.
Algunos países ya han tomado medidas. Francia, Italia, Países Bajos y Nueva Zelanda han implementado prohibiciones de teléfonos en escuelas. En Estados Unidos, estados como Nueva York, Alabama y Virginia Occidental se han sumado a esta tendencia.
Correlación, no causalidad
Los expertos aclaran que el estudio no demuestra una causalidad directa, pero sí establece una correlación sólida. Aun así, la magnitud de los datos genera alarma. Para Thiagarajan, esperar pruebas irrefutables podría ser un error, ya que implicaría perder la oportunidad de prevenir daños futuros.
Mientras tanto, la edad promedio de acceso a los smartphones sigue bajando en todo el mundo. A pesar de que muchas plataformas fijan los 13 años como edad mínima, la aplicación de esta restricción es irregular. Cada vez más niños acceden antes a la tecnología, lo que hace urgente un debate global sobre el equilibrio entre innovación y salud mental.
Con información de Infobae
*ARD














