La menopausia continúa rodeada de mitos que la asocian con el fin de la vida sexual femenina. Sin embargo, los especialistas coinciden en que este período no representa el cese del deseo ni de la intimidad. Cada vez más mujeres consultan sobre sus síntomas y buscan alternativas para mantener una vida sexual plena, lo que ha permitido romper tabúes y visibilizar la importancia de hablar de este tema sin prejuicios.
Sexualidad más allá de la edad
La doctora Agustina Paula Starvaggi, ginecóloga del Hospital Italiano, destaca que la sexualidad es un proceso continuo que acompaña a la persona desde el nacimiento. Aunque durante la menopausia puede disminuir el deseo, muchas mujeres conservan el interés en disfrutar de su intimidad. Según la especialista, superar las creencias sociales que vinculan el final de la etapa reproductiva con el fin de la sexualidad es un paso esencial para el bienestar.
El climaterio y los cambios hormonales
La doctora Beatriz Literat, sexóloga clínica, explica que tras la última menstruación comienza el climaterio, una etapa prolongada marcada por la disminución de estrógenos, progesterona y testosterona. Esto puede provocar una reducción en la excitación sexual y cambios en el comportamiento social. Aun así, enfatiza que la vida sexual no desaparece, sino que se transforma y requiere nuevas estrategias de comunicación y adaptación en pareja o de forma individual.
Factores que influyen en el deseo sexual
Los cambios hormonales durante la menopausia pueden generar síntomas como sofocos, insomnio, cansancio, tristeza, aumento de peso o alteraciones en la imagen corporal. Todos estos factores repercuten en el deseo sexual. Además, la sequedad vaginal es uno de los principales motivos de dolor durante las relaciones, lo que puede reducir la frecuencia de encuentros sexuales.
La Sociedad Internacional de la Menopausia advierte que el bienestar sexual no depende únicamente de las hormonas, ya que factores sociales, emocionales y de pareja también influyen. Entre ellos destacan el estrés, la autoimagen, el tiempo de calidad con la pareja y el consumo de ciertos medicamentos.
Tratamientos y estrategias disponibles
Para contrarrestar los efectos físicos y emocionales de esta etapa, existen múltiples tratamientos:
Estrógenos locales en óvulos, tabletas o cremas para mejorar la elasticidad y lubricación vaginal.
Lubricantes íntimos para disminuir molestias en las relaciones sexuales.
Testosterona en dosis específicas, en casos de diagnóstico de deseo sexual hipoactivo.
Ejercicios de piso pélvico que fortalecen la musculatura y mejoran la respuesta sexual.
Acompañamiento psicosexológico, clave para adaptar la intimidad a esta nueva etapa.
La doctora Literat resalta que la actividad sexual no se limita al área genital, sino que involucra al cerebro, el sistema nervioso y el bienestar integral. Mantener una vida íntima activa resulta beneficioso para la salud emocional y física.
Una etapa de transformación, no de final
Entender la menopausia como una transición y no como un final es fundamental. Con una expectativa de vida que supera los 80 años en muchas mujeres, es posible disfrutar de más de tres décadas de sexualidad plena tras el climaterio. El equilibrio entre alimentación, ejercicio, vida social y atención médica adecuada permite vivir esta etapa con plenitud.
Con información de Infobae
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