En el año 2003, la industria tecnológica presenció el nacimiento de un icono de la resistencia y la practicidad: el Nokia 1100. Lanzado con un precio inicial de apenas 100 dólares, este dispositivo no solo democratizó el acceso a la comunicación móvil a nivel global, sino que se convirtió en un estándar de fiabilidad.
Hoy en día, este modelo ostenta un récord que ni siquiera los smartphones más avanzados han logrado batir: es el teléfono más vendido de la historia, superando los 250 millones de unidades.














