La presencia del crimen organizado en el estado de Puebla creció de tal manera que los cárteles y las pandillas se encuentran a lo largo y ancho del territorio.
El esfuerzo de los tres niveles de gobierno para combatirlo va en serio y en esta semana por los delitos de abuso de autoridad y encubrimiento, seis mandos de Policías Municipales fueron detenidos. En la Mixteca: Tehuitzingo, Chila de la Sal y Chietla; en la Sierra Norte: Tlapacoya, Tlaola y Jopala.
La investigación contra los mandos policiacos se generó por el hallazgo de dos narcolaboratorios, ubicados en esas regiones. El secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala explicó que el gobierno estatal analiza asumir el control de las policías en esos municipios.
Desde el gobierno del estado se advirtió a las y los alcaldes, "que se cuiden, en caso de saber algo o de tener una denuncia, que se acerquen y lo hagan saber, pues el silencio también es un sinónimo de colusión",
De acuerdo con la resolución emitida por el Juzgado de Oralidad Penal de la Región Judicial Norte, las órdenes de aprehensión fueron libradas contra Ángel Miguel Garrido, director de Seguridad Pública de Tlaola; Evencio Rosas Luna, titular en Tlapacoya; Manuel Martínez González y/o Manuel González Martínez, responsable de la Municipal de Jopala; y Andy Castillo Rodríguez, director de San Felipe Tepatlán.
Una investigación ministerial establece que los funcionarios utilizaron sus cargos para favorecer las operaciones de un grupo delictivo asentado en la región serrana, está comprobada la colusión del poder con el crimen organizado.
Entre las pruebas presentados ante la jueza de control hay declaraciones de testigos que señalan que, durante una reunión el 16 de mayo, se acordó facilitar el tránsito de integrantes del grupo delictivo y mantener libres las rutas utilizadas para sus operaciones.
El 14 de junio, elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Policía Estatal aseguraron un narcolaboratorio utilizado para la elaboración de metanfetaminas en los límites de Tlapacoya y Jopala.
Durante ese operativo fueron asegurados 360 kilogramos de metanfetamina, 25 mil 300 litros de precursores químicos, cinco reactores de síntesis orgánica, ocho condensadores, cuatro destiladores y decenas de tanques de gas LP, infraestructura para la producción de la droga.
Los jefes policiacos formaron una estructura de protección que permitió la instalación y operación del narcolaboratorio más grande asegurado en la entidad.
Los policías municipales un día interceptaron una camioneta que transportaba sustancias químicas destinadas a la fabricación de drogas sintéticas. Sin embargo, tras consultar con su superior, recibieron la orden de permitir que continuara su camino.
En la Mixteca también fueron capturados David Velázquez Sandoval, director de Seguridad de Chietla; Gonzalo Torres Cardoso, de Tehuitzingo; y José Santiago Benítez, de Chila de la Sal.
Todos enfrentan acusaciones por encubrimiento, abuso de autoridad e incumplimiento de un deber legal, delitos por los que un juez libró las órdenes de aprehensión.
Las investigaciones alcanzaron a tres mandos detenidos en la Mixteca, quienes operaban bajo un esquema similar de omisiones para favorecer las actividades relacionadas con otro laboratorio de drogas sintéticas localizado en el sur-oeste del estado.
El caso coloca bajo atención especial la actuación de corporaciones municipales en regiones poblanas donde, desde hace meses, habitantes denunciaron de manera reiterada la existencia de vínculos entre autoridades municipales y grupos delictivos.
Los ejemplos están a la vista, el narcotráfico como la humedad, entra por cualquier rendija.
De las anécdotas que se cuentan
En los tiempos electorales, como 2027, enviados de los cárteles se acercan a los candidatos a ediles mejor posicionados, sin importar el partido, y les ofrecen su apoyo económico para sus campañas.
Les dan recursos hasta a dos aspirantes para garantizar que influirán en la siguiente administración. Ellos se encargan de darles dinero y regalos que se reparten en sus actos de campaña.
Cuando llegan a la presidencia, tocan la puerta y les piden posiciones, la primera la Secretaría de Seguridad Municipal.
Los alcaldes no pueden resistirse, entonces empieza la colusión y no importa el tamaño y la ubicación del municipio.
El narco queda instalado, pues ganó en las urnas esa plaza.
Twitter @fercrisanto
Facebook: Fernando Crisanto
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