De cárcel a sede SEP

Del reportero

Fue el gobernador Alfredo Toxqui quien decidió cambiar de edificio la Penitenciaría del estado, ubicada en Reforma entre 13 y 15 sur a Lomas de San Miguel, donde construyó el Centro de Readaptación Social; ahora en la segunda década del siglo XXI será la sede de la Secretaría de Educación Pública federal en el proceso de descentralización ordenado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Aquel conocido en el siglo XIX como el Cuartel de San Javier será donde se ubiquen las oficinas centrales de la Secretaría de Educación Pública federal, informó el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, después de que el 12 de enero la secretaria y maestra Delfina Gómez Álvarez visitó el lugar.

“Hasta donde estoy enterado, es ahí en el Paseo Bravo, ahí hay un edificio que son instalaciones del CIS, es de la federación y ahí va a estar instalado. No tengo el número exacto de la calle, pero más tarde que lo sepamos lo vamos a informar, pero es un asunto de la federación”, informó ayer por la mañana.

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Actualmente, además de oficinas estatales se encuentra el Museo de las Fuerzas Armadas y el gobierno local entrega la propiedad, que albergó por décadas a la primaria 2 de Abril, a la federación

Desde su toma de posesión el presidente López Obrador ordenó la descentralización de la administración pública federal al interior de la República y determinó que la SEP se instalara en Puebla. Desde entonces se buscaron lugares adecuados para consolidar el proyecto presidencial y se visitaron distintos lugares para trasladar las oficinas de Educación, por ejemplo, en diciembre de 2019, Barbosa propuso la Ciudad Modelo de San José Chiapa por la infraestructura instalada o Huejotzingo por su cercanía con el aeropuerto.

En octubre de 2021, el gobernador anunció que para el cierre del 2021 sólo se contemplaba la llegada a Puebla de la secretaria Josefina Gómez Álvarez y su equipo de 160 colaboradores, mientras que la desconcentración completa aún no tenía fecha.

A principios de este mes, la maestra Gómez adelantó que a finales de febrero arrancará el proceso de descentralización, pues en esa fecha ya funcionarán sus instalaciones en el territorio poblano y se dará continuidad a convenios estado-federación.

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La descentralización total contempla a 8 mil personas que integran las oficinas centrales de la Secretaría de Educación Pública en la Ciudad de México.

Los tiempos cambian y el viejo cuartel y penitenciaría recibirán ahora a los funcionarios responsables de la Educación en el país.

Son los tiempos de la 4T.

 

De las anécdotas que se cuentan

El 31 de diciembre, algunos vándalos decapitaron y derrumbaron la estatua de Andrés Manuel López Obrador que se había develado dos días antes en Atlacomulco, Estado de México.

Un ex presidente municipal afín a López Obrador, Roberto Téllez Monroy, fue el encargado de pasar la charola para erigir el monumento, pero, a juzgar por las fotografías, habrá que intervenir seriamente la estatua y buscarle otro lugar.

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Con modestia, López Obrador tiró línea:

“Darles un mensaje a los habitantes de Atlacomulco del Estado de México, a los que se organizaron e hicieron una estatua de mi persona. Decirles que los quiero mucho, que les agradezco mucho por su iniciativa, que son mis amigos del alma como millones de mexicanos, que los queremos mucho y que amor con amor se paga. Pero que tomen en cuenta de que yo he expresado de que no quiero que pongan a calles, a parques, a bibliotecas, a escuelas mi nombre. Ni quiero tampoco que me levanten ninguna estatua”.

Acto seguido, vino el regaño:

“No quiero nada de eso; lo he expresado varias veces. Si ellos me hubiesen preguntado, seguramente les hubiera yo convencido, como no me consultaron ellos mandaron a hacer esta estatua que derribaron, los que lo hayan hecho eso ya es secundario”.

Los malosos comentan que es absolutamente cierto que el presidente no quiere monumentos, ni su nombre en puentes, viaductos o escuelas.

Lo que realmente busca no se apunta en esa clase de construcciones, efímeras al fin.

El dominio de la mayoría es lo que le interesa.

Y para ello, las estatuas estorban.

La consulta y las elecciones son lo que importan y para eso, hay que eliminar contrapesos que aún funcionan.

Las estatuas no se llevan con el pragmatismo.

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*ARD