A pesar del rotundo éxito de asistencia y ambiente festivo registrado en el Estadio Azteca durante los cinco encuentros de los que fue sede en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el balance económico dejó un saldo en contra para su empresa propietaria. Grupo Ollamani, consorcio al que pertenecen tanto el coloso de Santa Úrsula como el Club América, reportó ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) una pérdida neta consolidada acumulada de 548.2 millones de pesos al cierre del primer semestre del año.
De acuerdo con el informe financiero entregado por la compañía al organismo bursátil, el impacto negativo proviene directamente de los costos derivados de la logística y exigencias del torneo internacional.
La empresa detalló que aproximadamente 557.2 millones de pesos corresponden de forma directa a las denominadas "Operaciones FIFA", subrayando que se trata de gastos de concentración temporal, específicos y no recurrentes, por lo que este déficit no refleja el comportamiento ordinario de sus modelos de negocio.
Asimismo, analistas proyectan que las cifras en rojo podrían ampliarse en el reporte del tercer trimestre con un impacto adicional de 255.9 millones de pesos tras contabilizar la actividad del mes de julio, periodo en el que se celebró el duelo entre las selecciones de México e Inglaterra.
Remodelación de infraestructura y la compra de palcos a la FIFA
El origen de este déficit financiero se atribuye a dos factores determinantes en la gestión del inmueble. Por un lado, la fuerte inyección de capital destinada a la modernización integral y digitalización de la infraestructura del estadio —cuyas mejoras operativas y funcionales beneficiarán las operaciones comerciales a largo plazo—; por otro, el pago aproximado de mil millones de pesos que Grupo Ollamani debió desembolsar a la FIFA para congelar el uso comercial y respetar los derechos de los dueños de palcos y plateas durante los compromisos de la justa veraniega.
Perspectivas de recuperación
Pese al impacto contable registrado en este periodo de 2026, la directiva del grupo confía en la solidez operativa del inmueble para estabilizar sus balances a corto y mediano plazo. La reactivación de los torneos de la Liga MX con la localía del América, Cruz Azul y Atlante, aunada a la confirmación de espectáculos masivos y el retorno de los juegos oficiales de la NFL en México, representan los pilares comerciales para retornar a los márgenes de rentabilidad habituales.









