El diario The New York Times publicó una investigación en la que presuntos operadores del Cártel de Sinaloa describen una supuesta red de protección construida durante años dentro de corporaciones policiacas y distintos niveles de gobierno en México.
De acuerdo con el reportaje, integrantes de las facciones de Los Chapitos y Los Mayos aseguraron que policías municipales y estatales en Sinaloa colaboraban con el grupo criminal al detener a rivales, filtrar información sobre operativos militares e incluso participar directamente en algunas acciones del cártel.
The New York Times documenta presunta protección al Cártel de Sinaloa
La investigación del The New York Times revela red de protección al Cártel de Sinaloa, frase clave principal de este artículo, a partir de los testimonios de tres personas vinculadas a Los Chapitos y una más relacionada con Los Mayos.
Uno de los operadores afirmó que el nivel de apoyo de autoridades era tan amplio que “te sentías como Rambo o John Wick”, ya que recibían información anticipada sobre retenes, operativos militares y movimientos de grupos rivales.
Según los testimonios, esta estructura permitía al grupo criminal operar con relativa libertad, especialmente en la ciudad de Culiacán.

Policías habrían entregado rivales al grupo criminal
El reportaje sostiene que algunos agentes de seguridad supuestamente localizaban a personas consideradas traidoras, deudores o informantes para entregarlas directamente a integrantes del cártel.
Además, uno de los entrevistados declaró que miembros de la organización llegaron a participar en operativos oficiales utilizando uniformes policiales.
Otro de los testimonios describe el uso de teléfonos exclusivos para intercambiar información entre miembros del cártel y agentes policiacos sobre:
- Calles que debían evitar.
- Movimientos de grupos rivales.
- Ubicación de retenes militares.
- Rutas seguras para transportar drogas y armas.

La infiltración habría alcanzado el aeropuerto y otros espacios públicos
La publicación también detalla presuntos niveles de infiltración en distintos espacios públicos.
Un operador relató que hace aproximadamente dos años recibió información desde un aeropuerto sobre la ubicación de una persona buscada por la organización. Según su versión, fue detenido por soldados, pero pudo continuar su trayecto tras mencionar el nombre de “La Chapiza”.
El entrevistado aseguró que ese momento le permitió dimensionar el alcance de la supuesta protección.

Cártel de Sinaloa consolidó su poder en el tráfico de fentanilo
El reportaje indica que esta red de colaboración permitió al Cártel de Sinaloa consolidarse como una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo, especialmente en el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
La investigación añade que, pese a la captura de líderes y a las disputas internas, la estructura de protección habría continuado operando durante años.
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Rubén Rocha Moya es mencionado en acusaciones en Estados Unidos
En el texto también se menciona al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien es señalado en acusaciones presentadas en Estados Unidos por supuestos nexos con Los Chapitos a cambio de sobornos y apoyo político.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han emitido una postura oficial respecto a los señalamientos incluidos en el reportaje.
Exfuncionarios de Sinaloa se entregan a autoridades estadounidenses
La investigación del The New York Times fue publicada un día después de que dos exfuncionarios de Sinaloa se entregaran a las autoridades de Estados Unidos.
De acuerdo con la publicación, uno de ellos intentó negociar con fiscales para obtener protección como testigo colaborador.
¿Qué revela el reportaje del The New York Times?
El reportaje presenta testimonios que describen cómo presuntos operadores del Cártel de Sinaloa habrían contado con apoyo de policías y funcionarios para:
- Recibir información sobre operativos militares.
- Escapar de enfrentamientos con fuerzas federales.
- Ubicar y capturar a rivales.
- Facilitar el traslado de drogas y armas.
- Mantener el control territorial en Sinaloa.
La investigación vuelve a poner bajo escrutinio la relación entre organizaciones criminales y autoridades, así como el impacto de estas redes de protección en el fortalecimiento del narcotráfico internacional.














