El empresario Amílcar Olán Aparicio, identificado como presunto operador financiero de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, enfrenta acusaciones de extorsión, fabricación de delitos y presiones judiciales contra exsocios.
La información fue revelada por el periodista Claudio Ochoa, quien documentó una red de presuntas amenazas contra empresarios que se negaron a seguir pagando comisiones por contratos obtenidos durante el sexenio pasado.
El caso ha cobrado relevancia nacional por los señalamientos que involucran directamente a Andy y Gonzalo López Beltrán, así como a funcionarios judiciales de Tabasco y presuntos vínculos con instancias federales.
¿Quién es Amílcar Olán Aparicio?
Amílcar Olán Aparicio ha sido señalado como presunto prestanombres y operador financiero del entorno cercano de los hijos del expresidente AMLO, particularmente en negocios relacionados con contratos gubernamentales.
De acuerdo con investigaciones periodísticas, Olán habría fungido como intermediario entre empresas privadas y dependencias federales, gestionando proyectos millonarios durante la pasada administración.
Sin embargo, su nombre ahora aparece vinculado a presuntas prácticas de extorsión, intimidación y uso del aparato judicial para presionar a antiguos socios.

La red de extorsión contra exsocios
Según los reportes, empresarios que se negaron a continuar pagando comisiones ilegales comenzaron a enfrentar denuncias penales por delitos graves, como:
Secuestro
Intento de homicidio
Lavado de dinero
Fraude
Estas acusaciones habrían sido utilizadas como mecanismos de presión para obligarlos a entregar ganancias derivadas de contratos públicos obtenidos en años recientes.
Las víctimas sostienen que se trata de procesos fabricados para intimidar y asegurar pagos bajo amenaza de prisión o embargo patrimonial.
El papel de la Fiscalía de Tabasco
La estrategia legal atribuida a Amílcar Olán se habría ejecutado principalmente en la Fiscalía General del Estado de Tabasco, donde, según los señalamientos, se facilitaría la apertura de carpetas de investigación sin sustento sólido.
El fiscal Óscar Tonatiuh Vázquez Landeros y el abogado Miguel Ángel Esqueda Romero son mencionados como piezas clave en la formalización de denuncias contra exsocios del empresario.
Este entramado habría permitido mantener bajo presión judicial a empresarios que buscaron romper relaciones comerciales con el grupo.
El respaldo de Andy López Beltrán
Ante la escalada de denuncias, empresarios afectados buscaron la intervención directa de los hijos del expresidente para detener las agresiones legales.
No obstante, de acuerdo con los testimonios recogidos por el periodista, Andy López Beltrán habría instruido permitir que los procesos judiciales continuaran, sin ofrecer respaldo a las personas señaladas.
Esta postura fue interpretada por los denunciantes como un aval implícito a las acciones de Amílcar Olán, pese a la relación personal de años entre las partes.

“Si caigo yo, caen los López Beltrán”: la advertencia
Pese al supuesto respaldo inicial, Olán habría comenzado a expresar preocupación ante eventuales investigaciones federales por conflictos de interés y contratos obtenidos durante el sexenio de AMLO.
En ese contexto, el empresario lanzó una advertencia que se ha vuelto central en el caso:
“Si caigo yo, caen los López Beltrán”
La frase, atribuida a conversaciones privadas con su círculo cercano, sugiere que Olán se considera pieza clave dentro de una red más amplia que podría comprometer directamente a Andy y Gonzalo López Beltrán.

Presunta protección judicial y vínculos con la SCJN
El reportaje también señala que la red de protección de Amílcar Olán se extendería al ámbito judicial federal, donde habría jueces presuntamente financiados por él.
Incluso, el empresario tabasqueño presume haber apoyado económicamente a dos ministros actuales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), lo que —según sus dichos— garantizaría blindaje institucional frente a cualquier denuncia en su contra.
Estas afirmaciones, aunque no comprobadas oficialmente, elevan la gravedad política y judicial del caso.
Un caso con impacto político nacional
El señalamiento de que los hijos de AMLO estarían involucrados directa o indirectamente en redes de extorsión y manipulación judicial coloca el tema en el centro del debate público.
Las acusaciones, de confirmarse, podrían representar uno de los escándalos más delicados del sexenio anterior, al vincular negocios privados, poder político y uso faccioso de instituciones judiciales.
Por ahora, el caso sigue bajo escrutinio mediático, mientras crecen las exigencias de investigación independiente y rendición de cuentas.
Con información de Político MX
*BC














