La Cámara de Diputados aprobó reformas que prohíben la fabricación, venta, importación y publicidad de vapeadores y cigarrillos electrónicos en México. La medida, votada el 9 de diciembre, endurece el marco legal y convierte estas actividades en delitos sancionados con cárcel y multas económicas elevadas.
Con 292 votos a favor, 163 en contra y cero abstenciones, el dictamen fue enviado al Senado, donde será discutido y votado. La propuesta modifica la Ley General de Salud y establece penas de uno a ocho años de prisión, además de multas que pueden superar los 226 mil pesos.
Los legisladores destacaron que la prohibición es absoluta y aplica en todo el territorio nacional.

Consumo personal no será sancionado
Uno de los puntos clave fue la reserva presentada por el morenista Ricardo Monreal, quien aseguró que la reforma queda “jurídicamente blindada” para evitar la criminalización de consumidores.
El consumo o posesión personal no constituye delito.
Las sanciones recaen únicamente en quienes:
Producen
Distribuyen
Comercializan
Importan o exportan
Publicitan
Transportan con fines comerciales
Almacenan para venta

¿Qué sanciones establece la reforma?
El dictamen incorpora sanciones severas orientadas a frenar un mercado en expansión.
Prisión
De 1 a 8 años de cárcel para quienes fabriquen, distribuyan, vendan o publiciten vapeadores o cigarrillos electrónicos.
Multas económicas
De 100 a 2,000 UMAs, equivalentes a 11,314 a 226,280 pesos, según la gravedad del caso, reincidencia o actividad ilegal realizada.

Un enfoque preventivo, aseguran legisladores
Diputados de Morena defendieron que la reforma protege a la población joven y evita que los usuarios sean perseguidos penalmente. El legislador Daniel Castillo García afirmó que la intención es cerrar vacíos legales y frenar la expansión del mercado informal.
La oposición, en contraste, acusó al oficialismo de favorecer al crimen organizado al prohibir un producto de alta demanda sin ofrecer mecanismos sólidos de regulación.
Mercado negro en crecimiento acelerado
Organizaciones y especialistas habían alertado desde junio, durante el Día Mundial del Vapeo, sobre el aumento del mercado negro de vaporizadores en México, impulsado por restricciones y falta de control estatal.
La iniciativa clasifica el vapeo como amenaza a la salud pública, lo que abre la posibilidad de nuevas campañas de prevención, políticas de control y protección a menores.

¿Por qué endurecer las reglas?
Para Monreal y otros legisladores, el principal objetivo es frenar el consumo entre niños y adolescentes. El coordinador de Morena advirtió sobre casos de menores de ocho y nueve años consumiendo vapeadores, un fenómeno que calificó como un riesgo “letal”.
Las autoridades sanitarias han documentado la presencia de sustancias tóxicas, aromas adictivos y componentes cancerígenos en estos dispositivos.
Lo que sigue: revisión en el Senado
El dictamen pasará al Senado, que deberá decidir si lo aprueba en los mismos términos. De ser ratificada, la prohibición entrará en vigor al publicarse en el Diario Oficial de la Federación.
Con información de Excélsior
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