Claudia Sheinbaum Pardo, Ejecutiva federal, señaló que su gobierno pone en orden las concesiones de agua en el país y ya se tiene un avance del 90 por ciento en un padrón nacional que acabará con el abuso y la ilegalidad.
“Nuestro objetivo es que a finales de este año ya quede esa base de datos bien establecida y seguir revisando todos los casos donde hay ilegalidades. Yo no le llamaría en algunos casos huachicol de agua”, dijo Sheinbaum Pardo en su conferencia mañanera de este lunes en Palacio Nacional.
“Lo platicamos, cómo era posible que había muchas concesiones que no estaban en orden. Entonces nosotros, desde que llegamos, tuvimos el objetivo de poner orden en las concesiones; había tres bases de datos, muchos de los documentos que sustentaban las bases de datos fueron quemados en 2018, justo cuando entró el presidente López Obrador, en un incendio en la Conagua, en el último piso de la dependencia.
“Nunca se supo ni se pudo dictaminar si fue provocado o no ese incendio, pero lo cierto es que muchos documentos que sustentaban esas concesiones, pues ya no existen”, explicó.
“Ya prácticamente se revisaron 90% de esas concesiones. ¿Qué se ha encontrado? En algunos casos, por ejemplo, había concesiones para riego agrícola; el riego agrícola no paga derechos”, comentó.
La mandataria acusó que en la época del expresidente priista, Carlos Salinas de Gortari, se permitió la transición de derechos de privado a privado, sin que regresara la concesión al Estado.
“Eso lleva una situación muy grave, porque resulta que hay muchos desarrollos habitacionales en donde la concesión era de riego agrícola, no paga agua y ahora se usa para el desarrollo habitacional”.

Fraude en concesiones y medidas del gobierno federal
Ha trascendido que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) detectó 52 mil títulos de concesión de uso legal de aguas nacionales que huachicolean el recurso, según informó la Subdirección de Administración del Agua.
En una revisión de los 536 mil expedientes que hay en todo el país, este órgano encontró que la extracción de agua se realiza a través del saqueo de agua sin la posesión de un título o mediante permisos otorgados para uso agrícola que son convertidos en desarrollos inmobiliarios, campos de golf o balnearios.
El fraude afecta principalmente a productores agrícolas que necesitan un título vigente para la producción de sus parcelas, motivo por el que el gobierno federal inició el programa de revisión y, a su vez, el decreto de facilidades administrativas para que el sector campesino regularice sus títulos de agua.
Con información de Agencias
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