A partir del viernes 29 de agosto, las maquiladoras ya no podrán importar de manera temporal calzado terminado, textiles, confecciones y endulzantes, luego de detectarse que gran parte de estos productos permanecían en el mercado nacional en lugar de exportarse.
El Diario Oficial de la Federación (DOF) explicó que la medida busca frenar el uso indebido del Programa IMMEX, creado para importar insumos, transformarlos y después exportarlos.

Razones detrás de la prohibición
Según la Secretaría de Economía, los registros muestran que muchas empresas no cumplen con la obligación de exportar los productos importados, generando:
Competencia desleal para la industria nacional.
Riesgos de contrabando técnico.
Pérdida de empleos y menor competitividad.
El decreto agrupa más de 360 fracciones arancelarias de los sectores afectados, a fin de blindar la economía local.

Impacto en la industria del calzado
El sector más golpeado es el calzado, que en 2024 presentó:
Caída del 12.8% en el PIB del sector respecto a 2023.
Reducción de 12.5% en el valor de la producción.
Pérdida de 10,958 empleos formales.
Además, las importaciones de calzado terminado vía IMMEX crecieron de manera alarmante:
159% en 2024 respecto a 2023.
En tres años pasaron de 3.7 millones de pares en 2022 a más de 40 millones en 2024.

Posición del sector empresarial
La Cámara Nacional de la Industria de Calzado (Canaical) y la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) celebraron la medida, calificándola como un freno necesario al contrabando y la competencia desleal.
Según el sector, por años se permitió que productos importados bajo beneficios fiscales terminaran en el mercado nacional, lo que derivó en evasión fiscal, cierre de empresas y pérdida de empleos formales.
Con este veto, el gobierno busca fortalecer a la industria mexicana, proteger miles de empleos y garantizar que el esquema IMMEX cumpla realmente su propósito: impulsar exportaciones sin dañar al mercado interno.

Con información de El Universal
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