El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que 13.41 millones de mexicanos lograron salir de la pobreza durante el periodo comprendido entre 2018 y 2024, correspondiente a la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.
En 2024, 38.49 millones de personas se encontraban en situación de pobreza, cifra significativamente menor a las 51.9 millones registradas en 2018, según los datos del Inegi. Esto representa un 29.59% de la población total en el país, lo que refleja avances en políticas sociales y económicas implementadas en el periodo mencionado.
Reporte de pobreza multidimensional
El Inegi presentó por primera vez el reporte de pobreza multidimensional, estimando que 8.31 millones de mexicanos dejaron de ser pobres entre 2022 y 2024. Este indicador no solo considera los ingresos económicos, sino también el acceso a derechos sociales, incluyendo:
Vivienda digna
Servicios de salud
Educación
Alimentación
Este enfoque permite medir la pobreza de manera más integral, evaluando tanto el nivel económico como la garantía de derechos sociales.

Inegi asume la medición oficial
Desde julio de 2025, el Inegi asumió la responsabilidad de informar la medición oficial de la pobreza en México, tras la desaparición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval). La institución utiliza la metodología de pobreza multidimensional, que integra los componentes de derechos sociales y ingresos para obtener una visión completa de la situación social del país.
La medición de la pobreza multidimensional se basa principalmente en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), que publica el Inegi cada dos años. Esta encuesta proporciona datos confiables para evaluar el impacto de las políticas públicas y las mejoras en la calidad de vida de los mexicanos.

6 de cada 10 mexicanos presentan carencias sociales
La pobreza multidimensional en México ha mostrado avances significativos en los últimos ocho años. Sin embargo, las carencias sociales, medidas por el acceso efectivo a derechos básicos, siguen siendo un desafío crucial para el desarrollo económico del país.
Según el Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), al cierre de 2024, el 61.7% de la población mexicana presenta al menos una de las seis carencias sociales evaluadas, lo que representa más de 80 millones de personas con dificultades para acceder a alimentación, educación, seguridad social, vivienda, servicios públicos o salud.
Qué son las carencias sociales
La Dra. Claudia Vanessa Maldonado Trujillo, titular de la unidad especializada para la Medición de la Pobreza en el Inegi, explicó que una carencia social significa que las personas no cuentan con los mínimos necesarios para acceder a un derecho garantizado por la Constitución.
El Inegi combina estas carencias con los ingresos corrientes de las personas para medir la pobreza multidimensional, considerando tanto lo económico como el acceso a derechos sociales.

Seguridad social, la carencia más común
La carencia social más frecuente es el acceso a la seguridad social, ya que casi la mitad de la población no está afiliada a instituciones como IMSS o ISSSTE. La persistencia de esta carencia se vincula a la informalidad laboral, que limita el acceso a servicios de salud, ahorro para el retiro y crédito para vivienda.
Entre 2016 y 2024, la proporción de mexicanos sin seguridad social disminuyó del 54.1% al 48.2%, evidenciando avances aunque sigue siendo un reto importante.
Acceso a salud y rezago educativo
La segunda carencia más común es el acceso a instituciones de salud, con 34.2% de la población sin afiliación a servicios públicos ni seguro privado. Esta carencia ha crecido de manera significativa en los últimos años, duplicándose entre 2016 y 2024.
El rezago educativo ocupa el tercer lugar, afectando al 18.6% de los mexicanos, quienes no cuentan con el nivel de estudios adecuado a su edad.
El acceso a alimentación nutritiva y de calidad afecta al 14.4% de la población, especialmente niños, niñas, adolescentes y comunidades indígenas.
Asimismo, el 14.1% de los mexicanos carece de servicios básicos en la vivienda, como electricidad, gas o conectividad, mientras que un 7% enfrenta carencias en espacios dignos y calidad en la vivienda.
Estas carencias, junto con la seguridad social, han mostrado reducciones importantes en la última década, pero todavía representan un desafío para la equidad social.

Con información de La Jornada y El Economista
*BC














