Puebla, Pue.- Como parte de su estrategia de protección ambiental y manejo sustentable del recurso hídrico, Agua de Puebla mantiene en operación continua sus cinco Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), con las que logra sanear en promedio cinco millones de metros cúbicos de agua residual cada mes en la zona metropolitana de Puebla.
Las plantas San Francisco, Parque Ecológico, Barranca del Conde, Atoyac Sur y Alseseca Sur operan de forma ininterrumpida las 24 horas del día durante todo el año, aplicando procesos físicos, químicos y biológicos que permiten retirar contaminantes como sólidos, grasas, arenas y materia orgánica e inorgánica presentes en el agua residual.
De acuerdo con la información técnica, cada planta cuenta con sistemas adaptados a las características del agua que recibe, lo que permite optimizar la remoción de contaminantes antes de que el líquido tratado sea devuelto a los cuerpos receptores.
Asimismo, estas acciones contribuyen a mejorar la calidad del agua en la región metropolitana y a reducir de manera significativa la contaminación en ríos y afluentes, fortaleciendo la gestión ambiental del estado.
Manejo controlado de hasta 73 toneladas diarias de biosólidos
Como resultado del proceso de tratamiento, se generan hasta 73 toneladas de biosólidos al día, sin incluir arenas ni residuos sólidos urbanos. Estos materiales son canalizados hacia las plantas Atoyac Sur y Alseseca Sur, donde reciben procesos de espesamiento, deshidratación y estabilización con hidróxido de calcio.
El objetivo es eliminar riesgos sanitarios y asegurar que los residuos cumplan con los parámetros establecidos en la normatividad ambiental vigente, garantizando su manejo seguro.
Los biosólidos son sometidos a análisis anuales por laboratorios acreditados ante la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA), lo que permite verificar su calidad conforme a la NOM-004-SEMARNAT-2002, que regula su tratamiento, aprovechamiento y disposición final.
Estas pruebas evalúan parámetros como presencia de patógenos, metales pesados y control de vectores, asegurando que los procesos cumplan con estándares ambientales estrictos.
Infraestructura operativa y transporte especializado
Además, los lodos generados en las plantas San Francisco, Parque Ecológico y Barranca del Conde son trasladados mediante un sistema de lodo ducto hacia las plantas finales, donde reciben tratamiento complementario.
El transporte y confinamiento de los biosólidos es realizado por una empresa especializada con permisos ambientales vigentes, lo que garantiza trazabilidad, seguridad y cumplimiento legal en todo el proceso.
Finalmente, Agua de Puebla reiteró su compromiso con el saneamiento del agua, la protección de los recursos hídricos y el cumplimiento de la legislación ambiental, contribuyendo al bienestar de la población y a la conservación del medio ambiente en el largo plazo.
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