Atlixco, Puebla.- Las cocinas familiares de Atlixco comenzaron nuevamente la elaboración de la jeripa, uno de los postres más representativos de la región y una tradición gastronómica que durante varios años estuvo en riesgo de desaparecer.
Con su característico color rosa, textura similar a una natilla y presentación en tradicionales cazuelas de barro decoradas con ajonjolí, este dulce vuelve a ocupar un lugar importante durante la celebración de Corpus Christi, una de las festividades religiosas con mayor arraigo entre los habitantes del municipio.
La venta de la jeripa ya inició en distintos puntos de la ciudad, donde visitantes y habitantes pueden adquirir este producto elaborado de manera artesanal.
Un legado que pasó de generación en generación
Durante décadas, solo unas cuantas familias conservaron la receta original de la jeripa de Atlixco. La preparación permaneció principalmente dentro de los hogares y se reservó para reuniones familiares vinculadas a las celebraciones religiosas.
Además, durante varios años únicamente algunos comerciantes ofrecían este postre en calles tradicionales como la 3 Norte y la 3 Poniente. Sin embargo, el interés por rescatar las costumbres locales permitió que la elaboración del dulce recuperara presencia en mercados, negocios y hogares del municipio.
Actualmente, nuevas generaciones participan en la preparación de este alimento, garantizando la continuidad de una tradición considerada parte importante de la identidad cultural atlixquense.
El significado religioso detrás de la jeripa
La elaboración de este postre mantiene una estrecha relación con la celebración de Corpus Christi. Aunque los ingredientes se encuentran disponibles durante todo el año, las familias acostumbran prepararlo exclusivamente durante estas fechas.
El simbolismo religioso ocupa un papel central. El color rosa representa la sangre de Cristo, mientras que el ajonjolí simboliza su cuerpo. Por ello, la jeripa no solo se considera un postre tradicional, sino también una expresión de fe profundamente arraigada en la comunidad.
Nuevas propuestas conservan la tradición
Además de su presentación tradicional, algunos cocineros incorporaron la jeripa en nuevas creaciones gastronómicas. Uno de los ejemplos más conocidos son los tamales canarios rellenos con este dulce, sustituyendo la tradicional crema pastelera.
Quienes visiten Atlixco durante esta temporada pueden encontrar el postre en diversos establecimientos y puestos temporales. Los precios comienzan desde los 20 pesos en cazuelas de barro o recipientes desechables.
+ARD














