Puebla, Pue- El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, expresó este domingo su solidaridad con la familia de Blanca Adriana Vázquez Montiel, mujer de 37 años reportada como desaparecida y localizada sin vida en Tlaxcala, caso que ha generado indignación y preocupación social por la violencia contra las mujeres.
Durante la celebración de Pentecostés en la Catedral de Puebla, el líder de la Iglesia católica pidió por el descanso eterno de la víctima y elevó oraciones por la paz y la seguridad en Puebla y Tlaxcala.
El caso de Blanca Adriana Vázquez Montiel conmocionó a la ciudadanía debido a que desapareció después de acudir a una clínica estética detox y posteriormente su cuerpo fue localizado en un canal de riego en territorio tlaxcalteca.
Iglesia llama a fortalecer valores y solidaridad
Ante cientos de fieles reunidos en la Catedral, el arzobispo lamentó que la violencia continúe afectando a las familias poblanas y llamó a no perder la esperanza frente a la inseguridad que enfrenta la sociedad.
“El clima de violencia lastima profundamente a las familias y a toda la comunidad”, expresó Víctor Sánchez Espinosa durante la homilía.
Asimismo, pidió fortalecer los valores familiares, la fe y la solidaridad, además de orar por todas las personas desaparecidas y víctimas de la violencia.
La desaparición y muerte de Blanca Adriana Vázquez Montiel volvió a colocar sobre la mesa la problemática de las mujeres desaparecidas y la inseguridad que persiste en Puebla y Tlaxcala, situación que mantiene preocupación entre colectivos y ciudadanos.
Pentecostés reunió a fieles y grupos religiosos
La misa dominical se desarrolló en el marco de la celebración de Pentecostés, una de las festividades más importantes para la Iglesia católica, ya que conmemora la venida del Espíritu Santo sobre la Virgen María y los apóstoles.
Además, la Catedral de Puebla recibió a integrantes de la Juventud Católica Femenina Mexicana, quienes acudieron para agradecer por los 100 años de fundación de este movimiento religioso en el país.
Durante la jornada religiosa, los asistentes participaron en actividades litúrgicas y oraciones enfocadas en la unidad, la paz y la renovación espiritual.
Con este llamado, la Iglesia católica reiteró la necesidad de fortalecer la paz social y frenar la violencia que afecta a las familias poblanas.
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