Puebla, Pue.- En el marco del Día de las Madres, el arzobispo de la Arquidiócesis de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, llamó a la comunidad católica a orar por todas las madres, especialmente por aquellas que enfrentan el dolor de no saber el paradero de sus hijos, como ocurre con las madres buscadoras.
Durante la misa dominical celebrada en la Catedral de Puebla, el líder religioso pidió elevar plegarias tanto por las madres que aún viven como por aquellas que ya fallecieron.
“Pedimos por las mamás presentes, por su salud y bienestar; y por quienes ya partieron, para que gocen de la presencia del Señor. Pero en especial pedimos por las madres buscadoras, que viven con el sufrimiento de no saber dónde están sus hijos”, expresó Víctor Sánchez Espinosa ante los fieles.
Además, el arzobispo retomó el mensaje emitido por el Papa León XIV con motivo del 10 de mayo, en el que reconoció el amor, sacrificio y entrega diaria de las madres en todo el mundo.
Destacan el papel de las madres en la familia
Durante su homilía, el líder de la Iglesia católica recordó que el mes de mayo está dedicado a la Virgen María y señaló que en diversos países la celebración del Día de las Madres coincide con fechas cercanas a la conmemoración de la Virgen de Fátima.
Asimismo, destacó que las madres representan el principal eje de unión dentro de las familias y subrayó que una de sus mayores preocupaciones siempre será el bienestar de sus hijos.
“La preocupación más grande de una madre es que sus hijos vayan por el mejor camino, y el dolor más grande es verlos descarriados”, comentó el arzobispo de Puebla.
El líder religioso también lamentó los casos en los que hijos despojan de sus bienes a padres de edad avanzada o los abandonan, por lo que pidió fortalecer el respeto y cuidado hacia los adultos mayores.
La fe brinda esperanza ante el sufrimiento
En otro momento de la ceremonia religiosa, Víctor Sánchez Espinosa reflexionó sobre las dificultades que enfrentan miles de personas, como la enfermedad, la tristeza, la soledad y el abandono.
Sin embargo, aseguró que la fe puede convertirse en una fuente de esperanza y consuelo en medio de las adversidades.
Finalmente, el arzobispo señaló que la Iglesia se construye diariamente con las personas que practican y viven su fe desde sus comunidades, fortaleciendo la solidaridad y el acompañamiento entre las familias poblanas.
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